LA CAJA DE PANDORA MAGAZINE

martes, 29 de septiembre de 2009

ZOT (O AVENTURAS Y DESVENTURAS DE UN JOVEN DE OTRA DIMENSIÓN)


Hace no demasiado tiempo que comenzó la andadura de este blog y uno de los primeros seguidores que tuve fue el genial Angux. Os invito a que visiteis su esquisita página La Caraviñeta, donde da muestra de su grandísimo conocimiento del mundo del comic en general y del arte que atesoran algunas de sus viñetas en particular, con sublimes y necesarias secciones como Ex-Libris, una de mis preferidas, Las 1001 maneras o Vidas de tebeo, entre otras muchas.
Angux ha tenido a bien invitarme a su blog y me ha posteado un comentario sobre el mítico comic Zot!. Os invito a pasar por allí, no ya para leer mi post, sino para conecer un blog interesante, didáctico y necesario para todos.
Que ustedes lo disfruten, el blog de Angux, digo.

domingo, 27 de septiembre de 2009

DON'T LOOK NOW (O SIGUE A LA NIÑA DEL IMPERMEABLE ROJO)


Don't look now, o "Amenaza en la sombra" como se conoce por tierras españolas (o "Venecia Rojo Shocking" por lares sudamericanos), es una película Italo-Británica de 1973 dirigida por Nicolas Roeg, basada en el relato homónimo "No mires ahora" del escritor Daphne du Maurier.
Nicholas Roeg es un director de los denominados de culto, con filmes tan sugerentes como "El hombre que vino de las estrellas" (recientemente reeditado en DVD) o "La maldición de las brujas" y que ha sido influencia notable de directores como David Lynch, quien ha tomado prestados de él la estética surrealista y complejamente enrarecida, o de Quentin Tarantino, que ha encontrado inspiración en más de una ocasión en la ópera prima de Roeg "Performance". También hay que destacar su trabajo como fotografo para películas tan dispares y emblemáticas como "Farenheit 451", "La máscara de la muerte roja" o "Doctor Zhivago".

En este sugerente y recombendabilísimo largometraje vemos como un matrimonio, brillantemente intrepretado por un siempre interesante Donald Sutherland (por siempre grabado en mi memoria en la imagen final de "La invasión de los Ultracuerpos") y una aquí atormentada y bellísima Julie Christie, que acaba de perder a su hija y se ve obligado a trasladarse a Venecia por motivos laborales (él es restaurador de edificios antiguos y se va a encargar de la puesta a punto de una Iglesia) y con intención de alejarse del dolor que sienten en su ciudad de residencia habitual debido al trágico suceso que ha arrasado con sus vidas. Pero la ciudad italiana, aparentemente bucólica y dada al romanticismo, oculta más secretos de lo que parece en un principio y las aguas de los canales se van a enturbiar de sangre, mediums, asesinos, luz de gas, apariciones y misterio.


Para mi desgracia no he podido leer el relato original en el que se basa el film, algo que siempre me gusta hacer cuando veo una película adaptada del medio escrito o gráfico para así poder comparar una versión y otra, pero la verdad es que me ha sido imposible hacerme con una copia del mismo, así que me limitaré a reseñar y recomendar unicamente el film.
La ecléctica película está llena de suspense, intriga y gotas de terror (y quien haya podido disfrutar del largometraje, convendrá conmigo que la escena de la lluvia, con el padre persiguiendo un chubasquero rojo entre los callejones de la oscura ciudad y la consecución de dicho seguimiento, es para poner los pelos de punta incluso al más curtido en estas lides terroríficas, muy similar al desasosiego que me produjo la m agistral "Al final de la escalera" de Medak).
Nicholas Roeg hace un muy buen trabajo, con una historia perfectamente rodada, con una bella fotografía encomiable y, lo que es todo un acierto para mi, convirtiendo a Venecia en un personaje más de la trama, con esas calles inquietantes, esos canales turbios que no sabemos qué ocultan en su fondo, introduciéndonos en la decadencia y la suciedad de una polis mítica que se degrada un poco más cada día, lo cual nos provoca una angustia y sensación de asfixia que no te abandona en todo el film (e incluso cuando visitas personalmente Vencecia, puedes sentir en tu interior esa citada amenza den la sombra a la que hace mención el título español y que sobrevuela por el metraje en cada plano). A ello también contribuye el interesante y sugerente guión que te mantiene en vilo en todo momento, sin saber bien qué va a ocurrir, con quién sucederá lo que sea que vaya a pasar y que hará las delicias de todos aquellos espectadores a los que les guste jugar a adivinar qué sucederá ahora (respecto a este aspecto, obligado me veo a recomendar "La huella" de Joseph L. Mankiewicz, brillante tour de force y duelo interpretativo magistral de Michel Caine y Laurence Olivier) pero, créanme amigos míos, no conseguirán adivinar ese final por mucho que lo intenten (o bueno, al menos yo no pude) que es sorpresivo pero no tramposo (algo esto último a lo que nos tienen acostumbrados muchos directores de hoy día). Otro de los aciertos de Roeg es (que supongo que será mérito del escritor del cuento original) crear una historia confusa, llena de pistas falsas en las que todos nos parecen sospechosos de algo y que nos hace ver las cosas desde los ojos de los protagonistas y estar tan confundidos como lo puedan estar ellos, haciéndonos descubrir las cosas juntos. Y es que la vida es eso queridos lectores... confusión e incertidumbre...

Y ahora si me disculpan, les dejo, que tengo que seguir al conejo blanco con chubasquero rojo por el camino de baldosas amarillas que he podido ver esconderse bajo el puente de aquel canal.


miércoles, 23 de septiembre de 2009

THE ORPHAN (O PARA MI QUE ESTA NIÑA OCULTA ALGO)


Hoy hablaremos de una película de "terror" que está por venir, "The Orphan", pero no lo haremos aquí, sino que los amigos de Exiliados (expertos en temas musicales) , han tenido a bien postear allí mi crítica, así que os emplazo AQUÍ para que podais leer mi reseña de este film.
Saludos

viernes, 18 de septiembre de 2009

EL GRAN LEBOWSKI: LA ESCENA DEL DIA


Memorable sin duda esta escena de la séptima película del duo formado por Joel y Ethan Coen, en la que se nos presenta a Jesus, un estrafalario jugador de bolos de reputación más que dudosa y que festeja su strike de una manera un tanto peculiar al son de una música endemoniadamente sugerente. Lo que empieza como un secuestro, degenera en una serie de acontecimientos, falsas identidades, alfombras orinadas, dedos cortados y confusiones varias de lo más divertidas que hacen de este filme una comedia coral sofisticada que cuenta con una pareja protagonista memorable y unos estrambóticos personajes secundarios que son sublimes. Una pieza de culto en toda regla.


domingo, 13 de septiembre de 2009

POE EN EL CINE DE CORMAN / "THE HAUNT OF HORROR" DE RICHARD CORBEN



"La casa vive. La casa respira"
(La caída de la casa Usher)


POE EN EL CINE DE CORMAN

La riquísima y tétrica imaginería de los relatos de Poe siempre han sido un filón del que aprovecharse para el mundo del cine en general y fantástico en particular. Revisitado para el mundo del celuloide en una treintena de ocasiones, unas veces con más fortuna que otras, el padre del cuento moderno ha estado presente en nuestras pesadillas desde siempre, llenando nuestras horas de de enigmas policiacos, fanta-terror, goticismo, necrofilia y compasión humana; lo que ocurre con estas adaptaciones, es lo mismo que le sucede a Lovecraft con las suyas, que distan mucho de la calidad que atesoran los relatos originales de los que están extraídos, siendo simples esbozos que se pierden en la confusión y en la cutrez.

Edgar Allan Poe nació en Boston el 19 de Enero de 1890, marcado por una infancia traumática con un padre desaparecido y una madre que falleció cuando contaba él con 12 años, pasó a ser adoptado por una familia de alta solvencia económica que le proporcionó una correcta educación.Al ingresar en la Universidad, su madre adoptiva fallece y su padre adoptivo se desentiende de Poe y de las deudas de juego que había contraído, por lo que decidió alistarse en West Point, al academia militar, donde estuvo hasta que forzó su expulsión en 1831. Por aquel entonces ya estaba enganchado al opio y al alcohol y la cosa no mejoró cuando se casó con su prima Clemm de tan solo 13 años de edad, que falleció de tuberculosis 12 años después, hecho que le marcó profundamente y le marcó en lo literario(en el poema "El Cuervo"), regalándonos joyas de papel como "Los crímenes de la calle Morgue", "El caso del Señor Valdemar", "El gato negro", "El pozo y el péndulo", "El escarabajo de oro", "La caída de la Casa Usher", "El corazón delator" o "Eureka", convirtiéndose en un adelantado a su época, perfecto conocedor de la conciencia humana, un incomprendido y una leyenda eterna.

La primera adaptación de sus obras que yo he podido ver (que no la primera que se hizo, ya que en 1909 J.Searle Dawley rodó "Lunatics in the park" y que yo desconozco total y absolutamente), es "La caída de la casa Usher", rodada en 1928 por Jean Epstein (estupendo cineasta a descubrir y defensor a ultranza del surrealismo) y que, para mi parecer, es una de las mejores adaptaciones del famoso cuento. Marcada por la época vanguardista en la que se ubica temporalmente (y se nota mucho la mano de Luis Buñuel en el guión), se basa en el cuento del mismo título publicado en 1839, aunque coge elementos de otros muchos relatos del escritor, como puedan ser "Berenice", "Ligeia" o "El pozo y el péndulo" y se olvida de algunos elementos típicos del relato, como pueda ser el incesto (aquí Madeleine no es hermana de Usher, sino su esposa) pero conservando el carácter provocador al introducir la variable de un triángulo amoroso. Repleta de una plasticidad visual de cuadro, largos planos en movimiento, cortes bruscos de las toma y encuadres artificiosos que dotan al conjunto de un aspecto onírico envidiable por otros directores. Si tienen ocasión, véanla, porque merece mucho la pena.
Después le siguieron verisones de "Los Crímenes de la calle Morgue" (1932, Robert Florey), la interesantísima y a rescatar del olvido "Satanás" (1934, Edgar G. Ulmer) con Bela Lugosi y Boris Karloff como actores en una libre versión de "El gato negro", actores que volverían a reunirse un año después en la película de Lew Landers "El cuervo". "El entierro prematuro" sería adaptado por John H. Auer en 1935 con el nombre de "The crime of Dr. Crespi". "El gato negro" volvería a ser adaptado en el 41 por Albert Rogell que no pasa de ser una atontada comedia de horror con un gran plantel de actores. Sobre la vida del autor, Harry Lachman, realizo un más que correcto biopic llamado "The loves of Edgar Allan Poe". En 1954, Roy del Ruth se pasó a la moda de las 3-D y rodó en este formato "El fantasma de la Calle Morgue"... Y así llegamos a 1960...

... porque si hay un director estrechamente ligado a Poe, que no por ello necesariamente bueno salvo en dos ocasiones, ese es el prolífico Roger Corman, realizador afincado en el bajo presupuesto (nunca olvidaré "The attack of the crab monsters" y como por debajo de esos "terribles" cangrejos mutantes podían verse las ruedas con las que los operarios los movían de un lado a otro del plató), todoterreno incansable que en un par de semanas hacía una película, que ha tocado casi todos los géneros cinematográficos (westerns, policiacos, aventuras, terror, ciencia-ficción) y que, como él ha dicho en varias ocasiones, los relatos del escritor le sirvieron de escusa perfecta para dejar de rodar films de monstruos de serie Z (temática que ya comenzaba a saturar el mercado).
Pero a la hora de llevarlo a la gran pantalla, Corman se olvida casi por completo de Poe, los relatos del escritor le sirven sólo como pretexto para dirigir y contar la historia que a él le da la gana guionizar. LLegó a dirigir siete películas sobre esta temática, pero finalmente el conjunto, acertado y digno en un principio, adoleció de premisas y desarrollos repetitivos de tanto plasmar una y otra vez la fórmula mágica de sus dos primeras y exitosas adaptaciones (guionizadas en ambos casos por Richard Matheson).
La primera de ellas data de 1960, y es ni más ni menos que "La caída de la casa Usher" ("House of Usher") con la participación del genial Vincent Price. Esta película, es sin lugar a dudas una película claramente acotada en el género de terror y fantástico (no como las últimas del ciclo, que pretenden ser más reflexivas y estudiosas de la mente humana, algo que Corman no consigue aunque lo intente), densa y sugestiva, con una fuerte base romántica gótica entre los dos hermanos Usher y su relación mórbida, incestuosa y fatalmente ligada una al otro, como esa casa (un personaje en sí misma, cálida, policromática y decadente) que se deshace y despedaza en clara alusión a esa relación que esta llegando a su fin y a una dinastía, la de los Usher, que parece estar condenada a desaparecer. Corman gusta de mostrarnos colores saturados (como en la pesadilla de Phillip), de mover la cámara entre los pasillos lúgubres de la mansión y las oscuras criptas (mostrando la dualidad de las vidas de una sociedad puritana, que ocultaba sus secretos y que no podían encontrar seguridad para esos inconfesables secretos ni entre las paredes de sus propios hogares), pero a pesar de que la película es simpática, adolece de la rapidez con que está rodada (algo genuinamente Corman), olvidándose de ahondar más en los aspectos de los antepasados y ancestros para hacerlo levemente y de manera chapucera y precipitada. La historia nos presenta a Philip Winthrop, que viaja para ver a su novia Madeleine en la mansión que tiene en Nueva Inglaterra y en la que vive con su hermano Rodercik Usher (genialmente interpreado por Vincent Price que dota al personaje de los gestos tortuosos que tan bien se le dan). Allí descubrirá con horror un ambiente malsano en el que los dos hermanos sufren una terrible y agónica enfermedad que les puede llevar a la muerte o a la locura.
En 1961 rueda "El péndulo de la muerte" ("The pit and the pendulum"), que es sin duda, a pesar de un elemento fallido como pueda ser la búsqueda y consecución de una solución racional al problema, mi preferida de todo el ciclo, que además de contar con la actuación del sempiterno Vincent Price, tiene también en plantel a la mítica Barbara Steele. Nuevamente tenemos ambientes mortuorios y peligrosos para el protagonista de la historia (Bernard, que viaja a España para ver qué ha ocurrido con su hermana y saber en qué circunstancias ha fallecido), nuevas saturaciones de color, imágenes distorsionadas y prisas por acabar el trabajo y comenzar otro, pero con un final como pocos en la filmografía del director y con un movimiento de cámara a los ojos de Barbara Steele que denota terror en estado puro y que es difícil de superar. El film se podría decir que es un compendio de todos los elementos góticos habidos y por haber, que bebe desde de Anne Radcliffe hasta de "El castillo de Dragonwyck", con castillos al borde de temibles y escarpados acantilados, noches españolas tormentosas, cámaras de tortura inquisitoriales y a Price en uno de sus mejores papeles con esa dualidad de persona tan bien lograda.
El siguiente título fue "La obsesión" "The prematural burial", 1962), donde prosiguen las enfermedades hereditarias, las relaciones prohibidas, el miedo a los entierros prematuros, los ambientes tétricos y claustrofóbicos pero incluye cierto humor negro que le da un aire diferente y que es de agradecer, ya que el triángulo amoroso resuelto como una novela policiaca barata deja mucho que desear (cómo se nota la falta de Matheson en los guiones) y le resta credibilidad y emoción al conjunto de la película.
El problema de ese humor negro viene cuando a Corman se le escapa de las manos y convierte a su historia en algo burdo y que no hace sino denotar los defectos y carencias del director, como ocurren en el relato "El gato negro", de la película "Historias de terror" ("Tales of terror", 1962). Esta película es, con derecho propio, de las peores de la franquicia Poe, llena de defectos, absurdeces, carencias y chistes chabacanos que no tienen nigún sentido. En el largometraje se nos muestran, de forma más que libre, los relatos "Morella", "El gato negro", "El tonel del amontillado" y "El caso del Señor Valdemar".Una película Kitsch en exceso y ridícula.
Dos años de espera se tomó para rodar "El cuervo" ("The Raven"), que a pesar de tener un elevado tono de comedia paródica terrorífica, cuenta con las interesantes interpretaciones de Price, Peter Lorre y Boris Karloff (atentos a la aparición de un jovencísimo en imberbe Jack Nicholson) y que para muchos es una de las tres mejores de todo este ciclo Cormaniano, pero para mi es de las peores, aburrida, pretendida y artificiosamente graciosa y mal rodada. Denota agotamiento por parte de Corman, desidia y falta de ritmo. La trama principal chirría, pero la subtrama es simplemente absurda, con Jack Nicholson corriendo de un lado a otro embutido en unas ridículas mallas y es que uno espera ver aparecer a Leslie Nielsen detrás de cada esquina del castillo.
Peor que ser excesiva e innecesariamente cómico es ser pretendidamente serio y profundo, como ocurre en las dos últimas películas de Corman sobre Poe, "La máscara de la muerte roja" ("The masque of the red death", 1964) y "La tumba de Ligeia" ("The tomb of Ligeia", 1964), en la que Roger Corman, en un alarde de egocentrismo, juega a ser el Ingmar Bergman del terror (con la fisicidad de la muerte, real y palpable, como liberador y libertador del verdadero mal que no es otro que el ser humano); como diría Peter Griffin, superficial y pedante, con unas representaciones del bien y del mal forzadas y estereotipadas que son de una torpeza inimaginable para un director tan experimentado como lo pueda ser Corman. En "La máscara de la muerte roja", se basa muy levemente en "Hop Frog" de Poe (el pasaje de la bailarina enana y el disfraz de simio son suyos) y en "La tumba de Ligeia", a Corman le da por el barroquismo excesivo, su densidad y sobrecarga extrema, que ahcen al producto pesado y le otrogan al cineasta ínfulas de profeta fallido.
En definitiva, un conjunto gracioso hasta cierto punto, resultón y soportable en la mayoría de las ocasiones, hecho con muchas prisas y que, salvo las dos primeras películas, nada tienen del verdadero espíritu atormentado de Poe. Lo que si hay que admirar de Corman es su perspicacia para sacar adelante sus proyectos, cogiendo incluso metraje sobrante de pelícuals rusas para terminarlas, adoptando escenarios, vesturario y demás de otras producciones para abaratar las suyas y sobre todo su amor por el cine y por ser el descubridor de gente como Jack Nicholson, Francis Ford Coppola o Peter Bogdanovich y sobre todo, las horas de diversión sin espectativas que nos ha regalado.


A continuación, como punto y final para este post y como si un narrador de historias fuese quien esto les cuenta, me he guardado lo mejor para el final; les dejo un video del estupendo e imprescindible programa de cine de La 2, "Dias de cine", en el que se hace un brillantísimo resumen del cine y Edgar Allan Poe.



Y algún día, esperemos que lejano en el tiempo, se rodará la película definitiva de horror, del horror más absoluto e insoportable que uno se pueda imaginar, un terror que nos marcará para toda la vida y tal vez nos haga perder la cordura como a muchos protagonistas de las novelas de Poe... Y ese día llegará si finalmente Sylvester Stallone se sale con la suya y dirige, escribe y protagoniza el biopic sobre el escritor bostoniano que hace tiempo viene queriendo llevar a cabo... El horror, el horror...

Por cierto, si quieren saber más de Corman, no dejen de visitar el estupendo blog de Fantomas, en especial ESTE link.


LA GUARIDA DEL HORROR (EDGAR ALLAN POE'S HAUNT OF HORROR / RICHARD CORBEN)


Soy un admirador sin reservas de Richard Corben desde que siendo niño adquirí en el kiosko que había de camino a mi instituto un ejemplar de la revista Creepy en la que un hombre lobo se avalanzaba hacia mi mirada de asombro. Parecía tener vida propia, y ese colorido tri-dimensial que poseía le confería un aspecto aún más fiero si cabe, por lo que el que se publique una obra del versátil Richard Vance Corben (Misuri, 1940) siempre es motivo de alegría para el adolescente que siempre llevaré dentro y si es una historia de terror como la que nos ocupa, pues doble motivo de gozo para el que esto suscribe ya que el dibujante afincado en Kansas es buen conocedor del horror que sale de la pluma del atormentado escritor Edgar Allan Poe (cabe recordar para los más despistados que nos deleitó hace algunos años con versiones en comic de algunos relatos de este genial escritor Bostoniano y que servidor tiene guardados como oro en paño en unas delicadas (por frágil) ediciones de Toutain, el Warren español).

Lejos parecen quedar los tiempos en los que comenzó a publicar relatos underground en fanzines como "Voice of Comicdon" en 1968, como "Monsters Rule", que si no recuerdo mal, es su primera historia publicada. Ahora es un reputado dibujante, fiel a su estilo y a su gusto por la ciencia ficción, el terror, el erotismo, la repulsa a instituciones como la religión y el ejército, géneros en los que brilló sobremanera en revistas como Creepy, Eerie, Vampirella, Metal Hurlant o Heavy metal (donde, gracias a la obra DEN, se consagró como la estrella que hoy es), trabajando con algunos de los guionistas más prestigiosos de la época en esos géneros, como puedan ser Harlan Ellison, Bruce Jones o Jan Strand. Hoy día ha sabido adaptarse a los tiempos modernos, llegando a encargarse de personajes tan relevantes y conocidos como Hulk, The Punisher, Hellboy o Constantine.


A la hora de embarcarse en la lectura de este comic, preferiblemente acompañado de buena música clásica, se nota claramente que Corben conoce los temas que tiene entre manos y el trabajo de adaptación que hace junto a su compañero Richard Margopoulos (con quien ya colaboró en relatos de distinta índole en el pasado) es encomiable, dejándose querer por el underground y el gore que durante tantos años han practicado, pero también dando una vuelta de tuerca a algún relato para trasladarlo al mundo moderno; es decir,a nuestro presente más actual para que los lectores más jóvenes y con aletargamiento y pereza por acercarse a un relato decimonónico puedan sentirse identificados y atraídos por algo tan arcaico para ellos (como, por ejemplo, el acierto de simbolizar un poema en el mundo de los gangsters al más puro estilo Scorssesse o Tarantino) .

En cuanto al dibujo, Corben no hace sino mejorar con respecto a sus últimos trabajos (con un "Bigfoot" un poquitín flojo, todo sea dicho), cambiando de estilo y técnica en cada narración, lo cual dota a cada historia de su propia autonomía e individualidad, de su propio ritmo opresivo y angustioso, con encuadres imposibles, gestos grotescos y exagerados algunas veces y esquemáticos en otras, logrando que su estilo caricaturesco nos parezca de lo más realista que nos podamos imaginar.

A pesar de que hay un par o tres de historias que tienen un nivel cualitativo más bajo (en cuanto a guión y adaptación, que no dibujo) el conjunto es muy satisfactorio (en el que para mi sobresalen "Eulalie", "The conqueror worm" y "The Raven"), y nos muestran a un Corben en lo más alto de la industria, no anquilosado en el pasado, dando lo mejor de si (que es mucho) y con una obra final que dejará al lector con el terror hecho viñetas grabado a fuego en sus ojos.

"Su vida fue breve y desdichada, si es que la desdicha puede ser breve"
(Jorge Luis Borges refiriéndose a Edgar Allan Poe")


jueves, 10 de septiembre de 2009

MALDITOS BASTARDOS ( O BATES DE BASEBALL Y BONJOURNOS EN MITAD DE LAS TRINCHERAS NAZIS)



Una cosa es innegable cuando hablamos de Quentin Tarantino; este director te puede gustar más o te puede gustar menos (a mi, a título personal, me encanta), pero lo que queda patente en cada una de sus propuestas fílmicas es que este revolucionario cineasta ama al cine sin reserva alguna y en todas sus vertientes, generos y estilos (y lo mismo podría decirse de la música, siempre presente y cuidada en sus largometrajes), regalándonos películas con sentimiento (sea del tipo que sea) y con un dominio de la cámara abrumador y de maestro.

Esta vez ha cogido el título de un film de culto italiano de 1978 de Enzo G. Castellari llamado "Inglorious Bastards", un largometraje bélico-blaxploitaion (que yo no he visto, debo confesarlo) que aquí se conoce con el nombre de "Aquel maldito tren blindado", y lo ha transformado en este ejercicio de autor llamado "Inglourious Basterds" (Un título distorsionado para una historia distorsionada), porque no nos engañemos, Tarantino hace cine de autor, desde el comienzo de los títulos de crédito hasta que se apagan las luces de la cámara (o se desconecta el reproductor de dvd, vaya). Más lograda que su antecesora y gamberra "Death Proof" (que decaía bastante, bastante, en la segunda parte de la historia, pero aún así era infinitamente superior a la "basura" pertrechada por el insufrible Robert Rodriguez que acompañaba a aquel ejercicio de cine de doble sesión, del que no me explico como aún hay gente que le deja una cámara a este amateur metido a cineasta que es Rodriguez para que siga rodando chorrada tras chorrada) y bastante menor que su obra magna, hasta el momento, que es "Kill Bill 1 y 2".

La acción, sin contar nada que pueda estropearles ciertas sorpresas o personajes, nos transporta a la Francia de la II Guerra Mundial, donde el asesino de masas Hans Landa (brillantísimo personaje, brutal, interpretado por un inconmensurable Christoph Waltz, que debe convertirse desde ya en un icono de los villanos, y por cuya presencia ya merece de todas todas ver la película), más conocido como "Caza-Judíos" por su trabajo en la consecución de los planes de Hitler, campa a sus anchas, hasta que hace acto de aparición una parte olvidada de su pasado y un grupo de soldados judío-americanos liderados por el teniente Aldo Raine y su mandíbula saliente (genialmente interpretado por Bradd Pitt, un actor del que si tienen alguna duda si es bueno o no, básteles ver sus soberbias actuaciones de "Doce Monos" o "El Club de la Lucha") dispuestos a darles su merecido a las tropas del Fhürer.

El film es una reformulación atípica de la historia, un anacronismo hecho metáfora de cómo el poder se articula alrededor de un discurso lanzado, de la palabra dicha o escrita, donde está la verdadera fuerza de las ideas y de los actos que realizamos y nos obligan a realizar (hecho que se puede advertir desde el título, que no es más que un juego de letras que no deberían existir); y es, también, pura fantasía pulp al estilo Doc Savage, con guiños al spaguetti western (innegable su presencia en la primera y segunda parte de la película, tanto en lo visual como en lo sonoro) y homenajes a largometrájes tan míticos como "Uno rojo:División de choque", "Doce del Patíbulo", "Centauros del desierto", "Ser o no ser", o a Brian DePalma, a Sergio Leone, a la nouvelle vague, a Pabst o incluso a David Bowie (increíble esa secuencia con la música como fondo del cantante del doble color de ojos).
A pesar de ser una buena película, recomendable y entretenida a más no poder, creo que hay dos aspectos que se oponen a que sea la obra maestra que Tarantino pretende que sea; a saber: que el título crea unas espectativas para nada satisfechas, ya que los citados "Bastardos" salen en pantalla muy poco en comparación con la duración total del film, en el que más parecen unos secundarios de la trama principal que los protagonistas que uno espera, y segundo (que viene a colación de lo anterior), que a pesar de contar con un elenco de personajes fantásticos y de jugoso desarrollo, nos dan la sensación de ser irregulares en su crecimiento, ya que los "malos" son brillantemente descritos, cuentan con diáologos tremendos (incontestable ese diálogo del comienzo en el que Landa habla de las ratas) a los que Quentin nos tiene acostumbrados, pero por contra cuenta con unos personajes "buenos" (los bastardos) bastante desdibujados y definidos tan solo de forma escueta y fugaz y de los que tan sólo conocemos unas pinceladas de su personalidad (tal vez por el hecho de aparecer tan poco en pantalla, aunque cuando lo hacen es de forma contundente, desde luego).
Uno de los mayores aciertos para mi es que cada personaje habla en su propia lengua (y lo "curioso" e "hilarante" que puede ser una persona cuando se fuerza y esfuerza en hablar en un idioma que ni es el suyo, ni tan siquiera domina, y es que aún me cuesta contener la risa con el "bonjourno" de Aldo), ese y cómo Tarantino nos muestra una venganza en toda su dimensión, desde su concepción hasta su consecución final, pasando por el por qué de todo y el cómo llevarla a cabo (tema, el de la venganza, que al igual que para Park Chan Woo en su trilogía de la venganza, es una constante de su cine desde "Kill Bill").

Violencia, venganza, buenos diálogos, bates de baseball, crudeza y mucha mala leche anacrónica de la mano de uno de los directores más completos, elegantes con la cámara, respetuosos con la industria e interesantes del momento, que si aún hubiese contado con más minutos de metraje (o tal vez de dos partes como "Kill Bill", que hubiese sido lo adecuado para desarrollar al grupo de Aldo como se merece), sí hubiese sido la obra maestra que debería haber sido y que Quentin deseaba.
Aún así, he aquí un antes y un después para el cine bélico en general.
Sin duda.

Por cierto, no empieces todavía a vela...¡Espera a la crema!.

lunes, 7 de septiembre de 2009

DISTRICT 9 ( O GUETTOS Y RACISMO ALIENÍGENA EN JOHANESBURGO)


Antes de comenzar con el post en cuestión, permítanme decirles una cosa para que se hagan una idea de lo que les espera si van a ver esta película al cine: Es, sin lugar a dudas, una de las mejores películas de ciencia-ficción de los últimos años. Y dicho esto...

Si algo hay que alabar de la resultona y, hasta en ciertos momentos, interesante propuesta que fue "The Balir Witch Project" es su modesta pero sorprendente como un tsunami campaña de marketing viral (crear una espectación multitudinaria de tal magnitud con unos simples comentarios soltados en internet es digno de elogio) y su forma de revolucionar el concepto de falso documental. District 9, sin contar con su innegable e indiscutible calidad, le debe mucho a estos dos aspectos.
Con una política de marketing viral brutal (Como el hecho de poner en paradas de autobuses señales para humanos y no humanos, en las puertas de los cines, en los lavabos de las convenciones, en su página web, donde debes registrarte como humano o no humano...), este falso documental de Neil Blomkamp se erige en una pieza fundamental para entender el nuevo concepto de cine digital y la vida de este milenio que hemos comenzado no hace demasiados años. Se dice que una sociedad puede (y debe) ser juzgada y definida por la forma en la que trata a sus ciudadanos; pues bien, lamentablemente no salimos bien parados como especie y civilización a la hora de tratar a las personas o especies com menos recursos a los nuestros (elevamos muros de hormigón para aislar a etnias que no nos caen bien, quemamos mendigos que duermen en nuestros cajeros automáticos por pura diversión, matamos a mujeres porque nos creemos muy hombres y no toleramos que nos dejen, asesinamos fuerzas del orden para conseguir una independencia innecesaria, pegamos a gente que pasa por nuestro lado porque su equipo de futbol ha vencido al nuestro, abandonamos en contenedores de basura a nuestros hijos recién nacidos porque no los queremos con nosotros...).

No deja de resultar curioso (por no decir irónico) que la ciudad donde transcurre todo sea una ciudad Africana, continente maldito, olvidado, vilipendiado y marginado en el que según el color de la piel que tengas determina si eres de los afortunados o por el contrario te toca sufrir y tal vez matar a tu propio pueblo (Como ya comenté AQUI). Me resultó paradójico también que salgan ciudadanos marginados en la realidad y confinados en guettos, desprestigiando y criticando a una especie diferente en su aspecto y lugar de origen, ya que en el día a día son ellos los que sufren esa marginación por tener la piel negra, criticando por lo que le critican.; de hecho, este proyecto, que proviene de un cortometraje del mismo director, llamado "Alive in Joburg", fue sustancialmente reconvertido en lo que ahora es tras los incidentes y disturbios en los que los residentes negros de las áreas del extrarradio y más pobres, comenzaron a matar a los inmigrantes ilegales de Zimbawe, cambiando así el sentido del film.


Del argumento en sí poco voy a decir que no sepan ya y para no reventarles nada de la historia: Una nave alienígena hace acto de aparición en Johanesburgo y 20 años después, tras convivir con una raza que no comprendemos y que no se adapta a unas costumbres que les queremos imponer, todo está a punto de estallar en el campo de refugiados en el que los han recluido (un campo de concentración que en casi nada difiere de muchos poblados que se erigen alrededor de las ciudades más importantes del continente) llamado Distrito 9. Pero incluso en ese estado de revuelta permanente y opresión la amistad y las traiciones surgen donde menos te lo esperas. Y contra eso, sólo cabe luchar por ello, proque la vida está a punto de cambiar para Wikus (un sorprendente personaje interpretado por un no menos sorprendente actor llamado Sharlto Copley, desconocido para mi, que hace un papel impresionante, encarnando a la perfección a ese burócrata protagonista del film) y ya nunca nada volverá ser lo mismo para él ni los que le rodean.

Visualmente impactante y real hasta el más mínimo detalle (como el hecho de la imagen que se da de la burocracia, obligando a los aliens a firmar unos documentos, explicándoles lo que significan y sin siquiera escuchar lo que estos tienen que decir al respecto), con unos efectos especiales que parecen mucho más caros de lo que en realidad son,con esa nave de alienígena flotando sobre el cielo de Johanesburgo, con un uso de la luz poco corriente en el campo de la ciencia-ficción, acostumbrado a la oscuridad de la noche, las estrellas, la lluvia o la niebla y no a esta radiante luz diurna del cielo africano, que dota al film de una verosimilitud y una magia inigualables (para mi todo un acierto este aspecto, ¿no creen?); además cuenta con unas secuencias asombrosas y geniales que no voy a contar aquí para no reventarles las sorpresas, en la que los efectos especiales son perfectamente creíbles y reales (me recordó mucho este director a otro a tener muy en cuenta como es Zack Snyder). En definitiva, una película inteligente, buena, intensa, excitante, trepidante, en la que no hay nada, nada, nada malo, golpeadora de conciencias y provocativa intelectualmente, entretenida, bien rodada y que abre muchas esperanzas hacia este nuevo y prometedor director (Visto lo que hemos visto aquí, podemos esperar mucho de Neil Blomkamp, creanme. Y si no al tiempo) que vió cómo las disputas de dos productoras echaban al traste su adaptación al cine del famoso videojuego Halo y de cuyas cenizas de decepción surgió esta película.

Antes de acabar, permítanme lanzar dos preguntas al aire:
Uno: Señores de la Universal y de la Fox, ¿no se arrepienten ahora de no haberle dado el proyecto a este director, de no haber confiado en él y de perderlo por disputas internas estúpidas?
Dos: "Señor" Michael Bay, ¿por qué no aprende a hacer cine de calidad y buenos efectos especiales con una octava parte de lo que "usted" gasta en sus aburridos y patéticos Transformers?. Nuestra salud mental se lo agradecería, oiga.

domingo, 6 de septiembre de 2009

GANADOR DEL CONCURSO

Bueno, ya estoy de vuelta por estos parajes, y creo que ha llegado el momento de decir de qué películas son y quién ha sido el (justísimo) vencedor.
Las películas eran: 1-Gummo, 2-Dracula:Pages of a Virgin Diary, 3-Hard Candy, 4-Arrebato, 5-Mi tío, 6-Viridiana, 7-Ran, 8-Déjame entrar, 9-The Call of Cthulhu, 10-The Running Man, 11-En la boca del miedo, 12-Happiness, 13-Immortel, 14-Titus...
And the winner is...
Lengua Negra, ponte en contacto conmigo en el mail y facilítame tus datos para que te haga llegar el premio.
Enhorabuena al ganador y gracias a todos por colaborar y participar.

Y mañana, la reseña de District 9.
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