LA CAJA DE PANDORA MAGAZINE

jueves, 28 de enero de 2010

Estudio Michael Haneke (9):"La pianista" (o el extraño caso de la profesora de piano y Mr. Hyde)


"Nada de música de acompañamiento, de sostén o de refuerzo. Absolutamente nada de música. Salvo, por supuesto, la música interpretada por instrumentos visibles"

(Robert Bresson)

No nos engañemos, "La pianiste" no es una película agradable ni mucho menos. Todo lo contrario, es dura, desagradable, obscena, cruda, atroz y humillante, pero es impresionantemente admirable en su tristeza y su crueldad. Es de esos films imprescindibles, soberbios y necesarios pero que a uno le da reparo recomendar (véase, por ejemplo, lo complicado que es recomendarle a alguien películas como "Happinnes", "La celebración" o "Irreversible").

La pianista ha sido, probablemente, durante mucho tiempo la obra más conocida, junto a "Funny Games", de Michael Haneke y también la más laureada y ensalzada, lugar que me atrevo a asegurar va a suplantar "La cinta blanca". En ella se dan cita dos elementos que dan vida al relato, fusionándose en perfecta simbiosis: La música y la sexualidad extraña y pervertida.
La música, que siempre ha sido un elemento por el que Haneke ha pasado de puntillas en su cine y siempre nos ha llegado de manera extradiegética, se convierte aquí en un elemento indiscutible y primordial y sin cambiar para nada la filosofía y el pensamiento del director al respecto. No es que Haneke odie la música, nada más alejado de la realidad, ya que él la considera la mayor de las Artes; "sin la música, la vida sería otra cosa". Él cree que muchos directores hacen uso en ciertos momentos de la música para camuflar ciertas carencias de guión o para provocar sensaciones en el espectador que sus imágenes no consiguen transmitirnos. Para manipularnos en definitiva. Aquí la música, escogida por el propio Haneke, tiene un carácter marcadamente premoritorio, ya que su presencia nos conduce hacia la tragedia (entendida, como ya dije en anteriores posts, bajo el concepto griego de lo que es tragedia).

Recuerdo que cuando la vi en un cine, bastante gente (la que aguantó hasta el final de la proyección, que no fue mucha) la tildaba de "pornográfica", concepto con el que no estoy para nada de acuerdo. Obsecenidad y transgresión sí, y en cantidades muy elevadas (pero retratadas de manera más correcta y no tan gratuita como en esa gran tomadura de pelo que es "Antichrist" de Lars Von Trier), pero pornografía no, para nada, no se equivoquen, que pornografía es todo aquello que hace de la sexualidad un negocio y lo que aquí tenemos es otra cosa, el drama de un alma atormentada. "Lógicamente", las reacciones en contra del film por parte de los sectores más conservadores no se hicieron esperar desde los primeros días de su estreno, reacciones ciertamente angustiosas de una parte de la sociedad mojigata e intransigente que no hacen sino evidenciar su falta de miras, su alarmante falta de permisividad y su nula capacidad para entender (y querer hacerlo) al que es diferente a ellos, con lo que pasan de ser meros ciudadanos enojados que defienden una idea a convertirse en ultras enfervorecidos sin cerebro ni ideas propias.

Por suerte para los que amamos el cine, el buen cine, toda esta polémica no sirvió para nada y la película fue premiada en el Festival de Cannes en el año 2001 (lo cual no evitó que la censura sacara sus tijeras a pasear y eliminara de la versión en alquiler escenas tan comentadas como la de la automutilación genital o algunos diálogos hirientes... sí, esos mismos censores que piensan que ver 5 partes de "Saw" no es perjudicial pero que una sexta sí lo es por su "violencia gratuita"... sí, los mismos que no harán nada ante la próxima película de "Caótico Médem", plagada de escenas tórridas porque se trata de supuesto cine de autor... Y que conste que a mi me parecerá bien que no hagan nada, no se crean, que yo estoy total y aboslutamente en contra de la censura y lo único que digo aquí es que tienen diferentes maneras de medir y hacer valoraciones, nada más, que si por mi fuese, los censores estarían en su casita buscando otro trabajo).

El cine, no así la literatura, ha tendido siempre a plasmar el sexo (y la violencia salvo honrosas excepciones) de manera más que irreal y falsaria, pero Haneke es incluso hasta demasiado realista (entre los que me incluyo) para según qué personas y nos hace sentir dolor en lugar del placer que sienten los protagonistas. Cierto es que cada uno entendemos la sexualidad, al igual que todas las facetas de nuestra vida, de manera muy diferente a los demás y a todos no nos atraen ni nos excitan las mismas cosas que a la persona que tenemos al lado. Bastaría con leer tratados y estudios de personas tan ilustres como El Marqués de Sade, Deleuz ("Presentación de Sacher-Masoch. Lo frío y lo cruel" o su estudio del Eros en el cine de Antonioni), Freud (El problema económico del masoquista), o Richard von Krafft-Ebing (Psychopathia Sexualis) para darnos cuenta del amplio espectro de conductas y supuestas "desviaciones" que pueblan nuestra humanidad; "desviaciones" con las que algunas personas tratan de suplir las carencias afectivas de su alma encerrándolas en la Caja de Pandora de su corazón, como ocurre en este caso con la introvertida protagonista de la película, Erika Kohut. El ser una persona excesivamente introvertida es algo que siempre ha apasionado a los psiquiatras, que siempre han visto un rasgo negativo en ello, concluyendo que las personas que son así sienten una indiferencia total hacia sus semejantes y son incapaces de expresar sus sentimientos de manera adecuada, algo que define al personaje principal de la película de manera exacta, en quien parece prevalecer más el deseo de morir que el de seguir con esa vida insulsa únicamente aderezada por sus depravaciones sexuales y en la que advertimos desde el primer momento una nula capacidad de cambio o redención. También es cierto que la gente que se codea en ambientes más refinados, como es el caso de Erika, y con personas que tienen de todo encuanto lo deseen, tienden más a aburrirse de lo "mundano" y de lo de todos los días, por lo que tratan de ser cada vez un poco más atrevidos y no dudan en adentrarse y experimentar en los procelosos caminos, algunas veces oscuros, que nos ofrece el abanico de la sexualidad (recuerden si no a esos aristrocráticos y snobs aburridos que montaban orgias por doquier en la cinta "Eyes Wide Shut", por ejemplo). También cabría destacar, que muchas (por no decir todas) de las patologías que sufre nuestra protagonista, son debidas a la represión (sexual sobre todo) que ha sufrido por parte de una madre posesiva, que no le ha dejado tener adolescencia ni despertar sexual (recordemos que duermen juntas en la misma cama); y es que no hay que olvidar lo que pueden llegar a influír en nosotros, cuando somos niños o adolescentes, ciertas cosas que nos sobrepasan (y me viene a la mente una película que volví a ver esta semana, la sublime, maravillosa e injustamente olvidada "The Reader", donde un joven va a quedar marcado en su comportamiento para siempre por lo vivido en un sólo verano).

En esta ocasión, al igual que sucediera en la ya comentada "El Castillo", la película está basada en un libro (donde la palabra tiene un peso extraordinario), en concreto en la novela homónima de Elfriede Jelinek, escritora desconocida para mi salvo por esta obra, he de confesar (pero esta vez la adaptación no es tan férrea ni exacta como en el caso del libro de Kafka, dejándole un poco más de libertad a Haneke para que desate su genialidad y talento). Tal es así que por ejemplo, al personaje de Walter Klemmens, Haneke le da una visión totalmente diferente a la que tenía en la novela, pasando de ser en el libro un personaje infantil y algo fascista a convertirlo en el film en un hombre que puede despertar cierto interés y atracción entre el público femenino y además le da un protagonismo al personaje en cuestión y a la historia de "amor" que en la novela no es más que una trama secundaria, porque a Haneke lo único que le interesa es mostrarnos la incapacidad que tiene el ser humano para amarse y quererse de verdad, teniéndose que ver arrastrado a intentar demostrarlo de maneras menos morales y depravadas (nuevamente hace acto de aparición la incapacidad de comunicarnos, en este caso de comunicar nuestros sentimientos).

Ya sólo con la primera escena, la de la pelea continua entre madre e hija, nos define a la perfección cómo son los personajes que nos vamos a encontrar en la película y cuán desgraciada es la existencia de los tres personajes principales del film.

Erika es una mujer que a pesar de contar con cuatro décadas a sus espaldas, aún no ha conseguido independizarse ni salir del yugo de una madre posesiva (como lo fuera la de Norman Bates o la de Carrie). Erika es una Isabelle Huppert deslumbrante, que a pesar de no ser una mujer hermosa ni bella, su portentosa interpretación y su imponente presencia en pantalla (y fuera de ella) hace que la veamos (olvidándonos de sus defectos y carencias) como una mujer sugerente e incluso deseable. De moral cambiante y conducta abyecta, se ha convertido en un fiel reflejo del Dr. Jekyll y Mr. Hyde que tiene una cara elegante, capaz de desenvolverse con gracia y naturalidad en el refinado ambiente de la clase elitista musical de Viena, donde es una cotizada pianista; y por otro lado tenemos a la "bestia", que es capaz de descender sin problema alguno a los infiernos de la carne, la lujuria y la morbidez y que gusta de visitar cabinas de sex-shop recién usadas, de espiar a las parejas haciendo el amor, de automutilarse o de dañar, golpear y humillar a los demás para obtener su dosis de placer sexual. Es una mujer dura y despiadada con sus alumnos, pero incapaz de oponerse a los caprichos de su madre. Pero no hemos de engañarnos tampoco, que Erika no es así sólo por la conducta represiva de su madre, si atendemos a las palabras de Nacho Cagiga podremos verlo desde otro enfoque: "No son los condicionamientos psicosociales los que han hecho masoquista a Erika, sino que ese masoquismo se vuelve conflictivo precisamente porque la normalidad aparente que lo envuelve todo esconde en su subsuelo, bajo sus dobles capas, toda una serie de miserias humanas reprimidas que emponzoñan el ambiente".
La madre, brillantemente interpretada por Anne Girardot, es el único personaje que carece de nombre propiamente dicho. Sabemos que es la Señora Kohul y el hecho de no tener un nombre concreto hace que su figura se extrapole en el espectro de la sociedad y su puesto pueda ser usurpado por cualquiera de las madres que hay como ella por el mundo. Su misión en el mundo es el de velar por el talento de su hija, forzándola a alcanzar las cotas más altas en su profesión y a mantenerla siempre alerta aunque sea discutiendo con ella continuamente. Le controla los horarios, los gastos y hasta sus pensamientos, cualquier cosa que Erika trate de hacer por sí misma.
Walter, el joven que encandila a Erika, es un "niño" jugando a ser mayor. No entiende a Erika ni el juego que esta le propone y cuando cree haberlo hecho, no es consciente de que ha fracasado estrepitosamente, ya que lo único que consigue es confundir las teorías de Sade y Masoch y se pierde en una frustrada espiral de violencia deplorable, condenable e injustificable (teniendo en cuenta que hablamos de "violencia" consentida sadomasoquista, que cualquier otro tipo de violencia está injustificado siempre, quede claro), con lo que cruza una línea y un límite que jamás nadie debería traspasar.

Por favor, acérquense a esta cinta con cautela, sin prejuicios y pensando que van a encontrar en ella reminiscencias del cine de Chabrol, de Antonioni sobre todo y algo del "Belle de Jour" de Luis Buñuel pero elevado al infinito. Mírenla y olvídense de la falsa moralidad que nos rodea, porque se supone que nuestro mundo, nuestras vidas, están regidas por el respeto al otro y por la moralidad... sí, claro, y por la justicia también, ¿verdad?... En fin, he aquí una historia de de (auto)dominación del alma y (auto)humillación, de (auto)sufrimiento y placer enfermizo mal entendido, de soledad y represión sexual, he aquí la historia de una mujer que no se quería y por lógica no podía querer a los demás... ¿hay algo más triste que no quererse?. No, creo que no.

Ficha técnica
Título original : (La Pianiste); Dirección: Michael Haneke; Guión: Michael Haneke, basado en la novela homónima de Elfriede Jelinek; Productor: Alain Sarde; Fotografía: Christian Berger; Música: Selección de piezas de Schumann y Schubert; Edición: Monika Willi, Nadine Muse; Reparto: Isabelle Huppert (Erika Kahut), Benoît Maginel (Walter Klemmer), Annie Girardot (madre), Anna Sigalevitch (Anna Schober), Susanne Lothar (señora Schober), Udo Samel (doctor Blanskij); Austria - Francia, 2001. 130 min.

Siguiente en el Estudio Michael Haneke: El tiempo del lobo


24 comentarios:

Yess dijo...

No había comentado en los dos posts anteriores... porque "Das Schloss" no la he visto, puesto que quede muy... fatigado con la preciosa novela; "Code Inconnu" apenas la recuerdo, y ciertamente he tenido unos días verdaderamente imposibles y tormentosos, dignos de pasar por el ojo de Haneke.

"La Pianiste" fue la primera película de Haneke que llegó a mis manos, cuando tenía... catorce o quince años, y todavía creía en Kubrick como mi insuperable dios, jaja. De ser cualquier otra persona, probablemente me hubiese alterado o escandalizado (considerando la educación conservadora/chapada que tuve)... pero, por suerte, el efecto fue inverso, y se convirtio en el film mas cruel, tormentoso que haya visto hasta entonces.

Hay tantos niveles de interpretación, como en toda la obra de Haneke, pero este que mencionas, la introspección y la incapacidad de querer, me parece mucho mas honesto y desnudo de todos los que pudieran aparecer. Ni siquiera la represión sexual de Erika es tan dolorosa como su imposibilidad para ser la persona que desea ser. Tal vez por eso me ha marcado tanto este film porque yo también vivo siendo alguién que quizas no debería ser o existir, y sin embargo, soy.

Todo el camino de destrucción que teje la Huppert (hermosa, para mi la mujer mas bella del mundo, tal vez, y la actriz mas monstruosa que haya visto) es la cristalización de la revolución que Walter produce en su interior: porque creo que "La Pianiste" es un viaje de autodescubrimiento, pero no de aquellos que llevan a la reconciliación. A veces, los seres humanos nacemos para lo mas oscuro y podrido, y Erika, debil como es, no puede afrontar ese destino.

La música, creo, es una extraña alegoria que Haneke perfila mejor que Jelinek en esta obra: puede representar los deseos imposibles de Erika, o la parsimonia de sus días... es confuso, pero a mi me impacta esa linea: "Chopin (??) se toca con pasión, inutil" o algo por el estilo. Una mujer encerrada y sin siquiera ruinas, porque nunca fue construida y devastada, solo puede soñar con esa pasión a la que persigue. De alli puedo sacar otra sutil interpretación: lo mecanico y prostituido del Arte, que escoge técnica sobre pasión. La sociedad que idolatra a Erika y su trabajo no escucha la frialdad de sus notas, sino la elegancia que un piano antecede; uno de los tópicos mas recurrentes de Haneke.

Me encantarí que hubieses ahondado en ese final, para mi uno de los mas brutales y dolorosos posibles. En la novela especifíca que Erika clava el cuchillo lo bastante hondo pero sin llegar al corazón. Tengo infinitas teorias, pero la que mas me inquieta es el simbolo de la muerte en vida, el dolor que carcome pero no asesina, Erika sola en un salón acuchillandose sin muerte, demostrandose al cosmos que es ella que la carne es penetrable, pero su alma, ese vacio, es incorrompible ni por el mas largo de los amores.

Y vaya... ya me entraron unas ganas terribles de repetir "La Pianiste"... ademas que esa pieza de Chopin previa a la sex-shopes una de mis favoritas. Quiza me caiga bien en estos dias odiosos y grises. Muuuchas gracias por el post!! Ahora esperaré lo que debas decir sobre "Le Temps du Loup"... para mi, la única película fallida de Haneke, una Huppert enormemente desperdiciada, y algo que parece esperanza sin cuadrar en el metraje... jaja, malditos dias malos. Ouvrai!

Juanjo dijo...

Una peli "extraña" de cojones. La escena del baño (de la que adjuntas foto) una de las mejores.

No obstante, me enganchó.

Ah, y decirte que después de un tiempo de descanso, vuelvo a la red y es un placer hacerlo para encontrarme con amigos como tú.

Un abrazo.

dvd dijo...

Para mí sigue siendo, junto a FUNNY GAMES, el techo de Haneke. Y me parece muy acertado cómo abres la reseña, denunciando al absurdo puritanismo del siglo XXI que sólo contribuye al aborregamiento del personal. Sólo una cosita con la que no estoy de acuerdo: vale, para gustos los colores, pero la Huppert pone, y pone muchísimo, el relevo natural de C. Deneuve, pienso yo...

Kinezoe dijo...

A mí me parece una obra maestra, lo mejor que haya podido ver de Haneke (todavía tengo muchos títulos pendientes). Ésta sí que es de las que no se olvidan...

Un abrazo, amigo. Me encantó la reseña.

Dr. Quatermass dijo...

Buenas!

Para mi es seguramente la mejor pelicula de Haneke (no se si con La cinta blanca ahora). Es increible lo bien que se narran las bizarras conductas sexuales de este personaje con cara de no haber roto un plato (Huppert esta inmensa). Y no solo eso, recuero tambien esa escena donde le da "su merecido" a las aspirantes a pianistas que segun ella no tienen el talento suficiente y no lo saben ver. Todo un personaje, absolutamente extremo, que en manos de cualquier otro director no habria llegado a buen puerto.

Saludos!

macufeliz dijo...

Muy dura esta película. Muy cruda. Increíblemente buena. Una obra maestra. La cantidad de sensaciones que transmite, el desasosiego, la muestra de la realidad tal cual es que tan bien se le da a haneke. Espectacular. Y sin embargo, como bien señalas, da no sé qué recomendarla... Tu análisis, como siempre, un gusto leerlo.

Jorge Luis Burroughs dijo...

Incómoda a más no poder, el mismo hecho de aguantar hasta el final ya es una prueba de valor. Sin embargo, una de las muestras de que el cine, como herramienta, puede penetrar en las fisuras de nuestra naturaliza o de la sociedad, y transgredir por completo la conciencia. Aquello de que recibió severa censura por parte de los sectores conservadores, es de entenderse: una de las cosas que mas nos da miedo, es aquello que somos pero no queremos aceptar. También es una severa crítica a la burguesía, en eso coincido con la relación con Eyes Wide Shut.
En fin, genial.
Saludos

David dijo...

Yo soy partidario de la censura... Cuánto recurso fácil se emplea ahora para mostrar el sexo,la violencia, etc... y cómo se tenían que romper antes la cabeza los creadores para contar esas mismas cosas y que el público las "entendiera". Era más divertido.
En cuanto a la peli. Me había hablado de ella un amigo que también me comentó otras de Haneke. Su comentario era bastante diferente al tuyo, por cierto. Y me fío bastante de su criterio... No reproduciré aquí sus palabras en la medida en que las recuerdo porque supongo que me encontraría con la tijera censora del dueño del post (je,je).
En cuanto a tu reseña. Estupendo, como siempre. Esto deberían publicártelo cuando hayas acabado en papel impreso, en mi opinión.
Por cierto... esta frase: "parece prevalecer más el deseo de morir que el de seguir con esa vida insulsa" me recuerda mucho al tema que planteaste en tu primera crítica de Haneke, la de la familia que tiraba el dinero por el water (¿cómo no censuraron eso? ¡Qué horror!)
Un saludo.

Wolfville dijo...

Buena a rabiar. Otro de esos films que se te quedan dentro y no te dejan de por vida. Y Haneke tiene unos cuantos de esos.

En cuanto a la música, precisamente en la entrevista que "Dirigido" le ha hecho al señor Haneke este més, explica su alergia a la música en cine porque él "hace películas realistas" y en la realidad no se oye música a no ser que alguién ponga un CD, DVD o la toque con un instrumento.

Saludos.

David dijo...

Pues entonces, Wolfville (y ya lo siento, Crowley) el comentario del señor Haneke me parece totalmente ridículo. No hay películas "realistas", ni siquiera los documentales son "realistas" (y hasta estos usan música)... y el cine no deja de ser una ficción que refleja la realidad, pero que alguien pretenda que sus películas son "realistas" y por eso adoptar esa postura me parece bastante ridículo. En la realidad las cosas no pasan como en las películas de Haneke... no pasan como en las películas de nadie... aunque pueda parecernos o así lo queramos ver. Es mi opinión, vamos. Lo de siempre: discutible, equivocada o lo que prefiráis. Pero esto es como el movimiento Dogma y su decálogo.. Sí, claro. Películas realistas, lo que queráis, chicos. Hay más realidad en Cita en San Luis que en muchas otras películas pretendidamente realistas. Otro saludito.

CINEXIM dijo...

A mi me sorprendió gratamente que una actriz de renombre como es la Huppert aceptara un papel tan arriesgado como éste.

La película me impactó mucho, en especial el personaje de Maginel, aparentemente un ser "puro", que es "corrompido" (no sé si el uso de esta palabra sería el más adecuado) por los oscuros deseos de Erika.

Realmente es una película difícil de recomendar.

Un saludo!!!

Scotty dijo...

Bueno, recuerdo La pianista como "otra" gran película de Haneke. Quizás la más legible y la menos críptica. De todas formas contiene todas sus constantes en estado puro: la represión, la intransigencia, la frustración... es el mejor caldo de cultivo para alimentar a la bestia, contribuyendo a que esta engendre esos mónstruos que al final acabarán devorándonos, bien en forma tangible o en forma de demonios que atizan nuestro propio infierno interior.

Como siempre, un trabajo isuperable, Crowley.

Licantropunk dijo...

Isabelle Huppert realiza una interpretación "límite" de su personaje. Cualquier elogio se queda pequeño. Personaje turbador como pocos: doble moral hacia una pasión desenfrenada. La comparas con mucho acierto con "Anticristo": el lado salvaje al que solo unos pocos se atreven a mirar. Pero si cierras los ojos lo mismo te estás perdiendo una obra maestra.
Saludos.

MucipA dijo...

Debo decir que, después de haber visto El Castillo, La cinta blanca y Código Desconocido, ha cambiado la concepción que yo tenía sobre Michael Haneke. Cuando vi La Pianista (mucho tiempo antes de ver las tres películas que comento más arriba) formé una imagen en mi mente del cine de Haneke relacionada con la tortura psicológica, la crueldad y todos los adjetivos que muchos nombráis.
Yo también era de las que no recomendaba a este director, porque era como desear a alguien que lo pasase mal viendo una película.
Pero con Código Desconocido empecé a ver a Haneke de otra manera: menos obsesivo y más “tierno”.
Con La cinta blanca disfruté un montón (con El Castillo algo menos) y ahora pretendo volver a ver La Pianista con otros ojos. Pero, ¡ojo! (valga la redundancia) La Pianista siempre me pareció una película muy buena (a pesar de las sensaciones horribles y el sufrimento que me provocó la primera vez) y tan rea-lista como la vida misma (aunque otros no opinen así) porque refleja la realidad de la sociedad de hoy en día (que está llena de ejemplos de violencia de este tipo).

Nino Ortea dijo...

Gran texto sobre una gran película (¿quizás esta última afirmación debería preocuparme?)
Pese a todo, debo admitir que Haneke no es ni de lejos, un director cuya obra me interese en exceso, salvo esta peli y la de "Escondido".
Muchos de esos aspectos que comentas y encuentras atractivos (como su desuso musical), a mí me alejan de su obra.
Pese a todo, y una vez más, tu texto me parece muy ponderado.
un abrazo, Crowley.

Angel "Verbal" Kint dijo...

una película que me hizo plantearme salir de la sala por su dureza, recuerdo que el momento en que ella entra en un sexshop en la cabina de videos porno y empieza a oler los pañuelos de la papelera me removió por dentro...y obviamente la escena de la mutilación es uno de los momentos más duros vistos por mi en una sala de cine. Sin duda un reflejo de las pasiones soterradas y enfermizas que albergan muchas personas. Como siempre Haneke nos enseña cosas que no queremos ver, aunque a veces lo tenemos más cerca de lo que queremos creer

babel dijo...

Haneke y el lado oscuro del alma humana en una de sus películas más grandes. Desagradable sí, pero muy grando. Y Isabelle Huppert interpreta magistralmente la complejidad de la protagonista. Sin ella y la maestría de Haneke con sus silencios, su ritmo lento y el saber hacer que lo escandaloso entre dentro de la normalidad, la película tendría un aire totalmente distinto, tal vez insufrible.

Saludos ;)

Cinemagnificus dijo...

Qué grande, qué grande y qué grande!!!!!!!!!!!!

Espero con ansias El tiempo del lobo, una película super denostada pero que a mi me parece muy destacada de Haneke.

PD: Mi mail: jaubast@hotmail.com. Para lo que usted quiera :D

Eso sí, en estos próximos días no voy a tener mucho acceso a internet y una amiga me va a actualizar el blog. Pero ahí tiene mi mail :)

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Estimado Yess,
se te echó de menos en los posts anteriores, la verdad. Con El Castillo, ya comenté que es igual de fatigosa una cosa como la otra.
La pianista creo que fue la primera para mucha gente (en mi caso fue Código desconocido). Y como verás no hay ningún dios que no pueda ser suplantado por otro en un momento dado, jejeje. En cuanto a la alteración que te produjo, coincido plenamente contigo porque yo también sufrí una educación similar a la tuya.
No creo que la represión sexual, como ya he dicho, sea la causante de todo, sino que el problema viene de dentro de ella misma.
Me apena leer que vives siendo alguien que no deberías ser, pero no te preocupes que por experiencia propia (y años) te puedo decir que todo el mundo tiene su sitio en este planeta.
Yo también creo que Haneke perfila mejor el tema musical que la Jelinek.
Es que ese final, amigo Yess, no he querido ni mencionarlo por si alguien no lo ha visto aún, pero tiene una fuerza y un sin fin de interpretaciones tal que da vértigo. Mi teoría no va desencaminada de la tuya en lo de muerta en vida.
Espero leerte por aquí muy a menudo, que tus textos y aportes son enriquecedores.

Juanjo, qué bien tenerte por aquí de nuevo. Espero que Jordi se porte bien, ¿eh?.

Dvd,
para mi ha sido siempre la mejor de Haneke hasta ahora que ha llegado La cinta blanca.
Es que vivimos en una sociedad de doble moral y puritanismo sin sentido. A mi la Huppert pues como que no me pone, caballero, salvo en este film, claro. Prefiero a Deneuve de todas todas jejeje ;)

Kinezoe,
difícil de olvidar, sí. Gracias.

Doctor,
Para mi es la segunda después de La cinta, como ya he comentado. En cuanto a lo bizarro, aquí Haneke se ha empapado de literatura de los nombres que pongo en el post, porque es insuperable. En lo del castigo (con lo del bolsillo) es un claro reflejo de su inseguridad, ¿no cree?. Y yo también creo que en manos de otro esto hubiese sido un fiasco.

Macufeliz,
muy dura y cruda, sí, pero transmite una infinidad de sensaciones como comentas. El gusto es mío, señorita.

Jorge,
muy, muy incómoda. Y cuesta llegar hasta el final, eso seguro. Tienes razón en el uso del cine como herramienta de penetración en las fisuras de nuestra sociedad.

David,
pues mire usted que aquí no estamos de acuerdo. Yo estoy en contra de la censura y a favor de la libertad de expresión siempre que no se ofenda ni humille a nadie, que creoo que no es el caso. Cierto es que antes se las tenían que ingeniar para sugerir lo que querían mostrar y que ahora es más explícito, pero no por ello es peor (aunque, y en eso coincidimos, yo prefiero más que se sugiera o insinúe a que se muestre explícitamente).
Imagino, por sus gustos (lo poco que conozco) que no será de su agrado, no as´´i la de La cinta.
Y para nada sacaré mis tijeras censoras a pasear. Al menos no con usted jejeje.

Wolfville,
De esos films que se te quedan dentro y te atrapan y como bien dices, Haneke es experto en eso. Y por supuesto que no me he perdido esa interesante revista en la Dirigido.

David,
a mi no me parece ridículo (uy,uy,uy que se está quedando usted sin paella amigo jejeje). AL contrario, el no impone a nadie que lo haga, como si hacían los del movimiento Dogma. Él filma así porque es su ideología y trata de ser lo más realista posible (aunque sabe que es imposible) y en nuestra vida diaria no hay banda sonora (que por otra parte sería curioso, muy curioso, como en aquel capítulo de Padre de familia en la que Peter Griffin tiene su propia banda sonora. Delirante). Y me apunto la de Cita en San Luis, que no la he visto. Sorry.

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Cinexim,
Huppert deslumbra y asombra, e impacta como la película. Maginel no sabe bien dónde se mete al principio y como ser moldeable que es, acaba arrastrado por el lado oscuro de una pasión imposible.

Scotty,
Otra más de la lista, jejeje. Yo también creo que es la menos críptica, aunque desenmarañar la mente de la protagonista tiene que ser complejo a más no poder.
Gracias, caballero.

Licantropunk,
una interpretación al límite que desestimó hacer Binoche (mucho más atractiva a mi parecer, claro). Los ojos no hay que cerrarlos nunca (o casi).

Mucipa,
me alegro cambiara tu percepción hacia Haneke y es que como sólo habías visto esta peli suya, te habías hecho una idea un tanto distorsionada.
Hay que recomendar a este director porque es una pieza fundamental para entender el cine y la sociedad de este milenio.
Con el Castillo es difícil disfrutar, si es que disfrutar es algo que se pueda aplicar al cine de Haneke jejeje.

Nino,
no debe usted preocuparse por nada, amigo mío.
Supongo que las diferencias de gustos hacen que haya tanta diversidad de cosas, por suerte para todos.
Gracias, amigo Nino.

Angel,
lo de los pañuelos es algo que a mi también me revuelve las entrañas al igual que la de la mutilación. Hay veces que no queremos mirar, pero siempre es bueno hacerlo para aprender y descubrir la verdad de las cosas.

Babel,
como bien dices, grande y desagradable a la vez. Huppert tardó muho en decidirse en si interpretar al personaje o no. Y sin Haneke, esto no sería la obra maestra que es. Seguro.

Cinemagníficus,
El tiempo del lobo ya llega, jejeje, para el próximo finde.
Me pongo en contacto ya por mail con usted para cuando pueda usted leerlo.

Gracias a todos y todas por vuestra participación y por estos comentarios tan enriquecedores.

Virginia dijo...

Tal y como la pintas es una pelicula peculiar y rara...la buscaré para verla la semana que biene...porque asi sin verla no puedo opinar...

Mil gracias por tus visitas.

Besotes.

William De Baskerville dijo...

La introversion es suculenta para Psiquiatras y tambien para Haneke, en sus peliculas y en las que no he visto (que me he informado aqui) aparece en muchas ocasiones y en diferentes matices, porque hay muchas clases de introversion.

Me recuerdo cuando la vi a Sonata de otoño (sin tener nada que ver) por la relacion Madre-Hija. Pero nada que ver, una era por descuido y poco acercamiento y esta es por pura posesion "infernal". Sin embargo en ambos casos les viene el arepentimiento.

La poca estima y la escasez de dialogo y entendimiento es tratada en casi toda la filmografia de Haneke (por lo que estoy aprendiendo).

Si, es cierto como dicen que es dificil de recomendar, de todas formas siempre se hace un balance y que cada uno interprete, porque esa es otra, lo que cada uno ve,y lo que interpreta es exclusivo de cada uno y para cada uno, el verdadero final.


Saludos!.

Vuelvo esta tarde para ver su entrada sobre: la escena del dia.

matih dijo...

google me direccionó a acá. que genial la forma en que analizás el cine de Haneke. Yo me propuse este verano a mirar todas sus películas, y estoy yendo en orden. me quedan el tiempo del lobo y cache... voy a seguir leyendote
un abrazo

Crowley dijo...

Maith,
te agradezco tus palabras. Ya me dirás, cuando acabes, tu valoración final de su cine.
Un abrazo y vuelve por aquí siempre que desees.

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