LA CAJA DE PANDORA MAGAZINE

martes, 13 de abril de 2010

Kynodontas/Dogtooth (o el peligro de no (dejar a otros) formar parte de la sociedad)



El mar es una silla forrada de cuero.

Como padre que soy, si hay algo que me preocupa sobremanera de mi relación con mi hija (entre otras muchas cosas) es la educación que pueda recibir de mi parte. Dicho así alguno puede pensar que no es realmente importante, ya que se supone que la vida va moldeando nuestro carácter contínuamente y nuestra personalidad se va asentando en sí misma poco a poco con el pasar de los años. Yo no lo veo totalmente así, me van a disculpar. Yo creo que los primeros años, sobre todo, de nuestra vida, nos marca y nos condiciona aquello que vivamos o dejemos de vivir, el cariño que recibamos o el que se pierda por el camino, las caricias que nos den o las bofetadas que nos condenen, las palabras que se nos digan y las que nos sean censuradas...
Porque el tema de la educación es muy complejo y delicado. Uno puede pensar en todo momento que está haciendo lo correcto, que está actuando con su hijo (o hija) de la mejor manera posible y puede que esté absolutamente equivocado y que lo que piensa que es lo mejor, sea diametralmente lo opuesto. Porque, ¿hasta dónde se puede moldear el carácter de una persona?. ¿Es lícito hacerlo?. ¿Dónde está la barrera de lo permisible?. ¿Cómo podemos creer saber qué es lo mejor para una persona si ni tan siquiera lo sabemos la mayoría de las veces para nosotros mismos?. Al intentar corregir al otro, ¿no estaremos consiguiendo el efecto contrario?. Tratamos de protegerles del mundo, ¿pero quién les protege de nosotros?...
No es de extrañar que este sea un tema delicado y abierto a debate, porque la educación es algo que ya desde tiempos de Platón ha preocupado, y mucho, al ser humano.
Y hablando de Platón, no puedo por menos que mencionar las similitudes que he visto entre esta película y el "Mito de la caverna" Platoniano. Con un mundo proyectado que no es real y un mundo, que si es real, exterior al hábitat de los protagonistas (también podría tener ínfulas de carácter bíblico y ser la cinta de video que lo echa todo a perder la versión modernizada de la manzana prohibida por Dios).

Los aviones son juguetes que cruzan mi jardín.

Si hay una filmografía europea que me es prácticamente desconocida (la que más), esa es sin duda la griega. Y de ese país que vio cómo en sus tierras surgía el pensamiento de la civilización moderna, nos llega la rompedora, surrealista, transgresora e inclasificable película de Yorgos Lanthimos, "Kynodontas" ("Dogtooht" en el mercado anglosajón y "Canine" en el francés).
A los pocos minutos de metraje no pude sino preguntarme si ese tal Yorgos no sería un pseudónimo de Michael Haneke, ya que la forma de rodar, con largos planos fijos de gente que no se ve completa, esa textura de la imagen, son características de dicho director. Una vez acabado el film, mi duda no había hecho sino aumentar y estaba por convertirse en certeza si no fuese porque vi una foto del director en un artículo de internet. Yorgos Lanthimos ha rodado con anterioridad a esta cinta, que yo recuerde, "Kinetta" y un cortometraje llamado "Uranisco disco". Este último, el cortometraje, me es desconocido y no he podido verlo, no así "Kinetta" que me gustó bastante aunque para mi es muy inferior a esta obra que les comento.

Coño es una gran lámpara que cuelga del techo.

El argumento del film gira en torno a una familia disfuncional (un padre, una madre y tres hijos), como tantas otras de nuestra sociedad, en la que el padre tiene a los demás miembros de la familia total y absolutamente enclaustrados en el chalet en el que viven a las afueras de la ciudad. No pueden salir de la casa, y si lo hacen (al jardín rodeado de una altísima valla), se les venda los ojos para que no vean nada y no se contaminen con el corrompido exterior. Para los "niños" (que ya no lo son pero están (mal)educados como si lo fuesen) las palabras no significan lo que para los demás. Así, "coño" pasa a ser "lampara grande que cuelga del techo", y "zombi" se transforma en "flor amarilla que crece en el jardín". Este concepto, el de que las palabras tengan acepciones distorsionadas de lo que realmente significan, me recordó (vagamente) al vocabulario imaginario empleado por los personajes de la novela "La naranja mecánica", o por el utilizado por Orson Scott Card en su saga de "Ender".
Y es que, volviendo al hilo que nos ocupa, la educación que están recibiendo, está siendo como sus padres deciden que sea, sin influencia de nadie más (aquí la televisión, la radio, internet y el cine son también armas nocivas que van en contra de la cultura y la buena educación, lo cual nos vuelve a acercar a Haneke nuevamente). La única persona que tiene acceso a la casa, proviene del mundo real exterior. Es una joven que trabaja como guardia de seguridad en la fábrica del padre y se le permite la entrada en casa únicamente para que satisfaga las necesidades sexuales del hijo. "Simplemente".
En una de esas visitas, Christine, la joven, se deja una cinta de video (una cinta de "Rocky") que cae en manos de una de las hijas que descubre otro mundo a través de ella. Desde ese momento el padre mira a su hija como una "infectada", como una portadora de un virus letal y le lleva a la terrible, aberrante y malsana conclusión de preferir el incesto a que la visitante vuelva a entrar en casa nuevamente y ponga en peligro todo su sistema educacional (perfectamente estudiado por los padres y llevado a cabo por puro "amor" hacia sus hijos, para que no sufran los golpes de la vida y para que sigan siendo siempre niños inocentes sin maldad). Ese leve e inofensivo contacto, el de la película olvidada, con otra realidad diferente a la cotidiana provocará consecuencias verdaderamente graves en el seno familiar y todo el falso decorado comienza a desmoronarse.

Los gatos son bestias salvajes capaces de despedazar a un hombre en segundos.

Habrá quienes tilden al largometraje de Lanthimos de aberración ficcional, pero no hemos de olvidarnos que lo que aquí se expone no es algo que no pueda llegar a pasar. Sin ir más lejos, deberíamos tener presente aquí el caso de Natascha Kampusch y de Josef Fritzl (el conocido como Monstruo de Amstetten), suceso real como la vida misma y verdaderamente dramático y sin las notas de humor negro (necesarias en el film y de agradecer) con las que el director salpica el largometraje en todo momento. Es curioso observar cómo los hijos, cual ciudadanos de un señor feudal, acatan todo lo establecido sin discrepancia alguna y sin plantearse tan siquiera rebelarse ante tal estado de dictadura (imagino que la ausencia de sublevación se debe al desconocimiento de que pueda existir tal concepto).

Ahora, llegados a este punto, se me plantea un pequeño dilema y un gran problema. Veamos. La película que acabo de comentar, me parece una gran película y de visión obligada... pero resulta que hay otro film, de 1971, de Arturo Ripstein (y desconocida totalmente por mi hasta hace unas semanas) de nombre "El Castillo de la Pureza" que me ha hecho cambiar de parecer en algunos (pocos) aspectos. Y es que las similitudes entre una y otra son más que evidentes y puede que más que casuales.

En esta película que les menciono, Gabriel (de una doble moral escandalosa) es un padre que ha mantenido a sus hijos (Utopía, Voluntad y Porvenir) y a su mujer (Rita) encerrados en la gran casa (una especie de castillo) en la que viven durante 18 años. La única ocupación de los integrantes de la familia es la fabricación de un raticida en polvo que el padre vende por los comercios del barrio. Todo va bien hasta que en sus hijos comienzan a despertar los efectos de la adolescencia. La historia está basada en un hecho real acontecido en los años 50 en México y que tan bien reflejó Luis Spota en su novela "La carcajada del gato".
Cuenta con una impecable y magistral dirección y una portentosa escenificación que dan al film un aire triste y melacólico muy de agradecer. El film tiene un aire Buñuelesco (y tal vez no sea casualidad que fuese por eso que le ofrecieron a él el proyecto en primera instancia) muy definido, sobre todo en lo del aislamiento de los personajes en ese entorno de soledad forzada (y no digamos ya si nos fijamos en los actores que conforman el reparto).

Aún así, a pesar de no tratarse de una idea nada original y de ser algo más que una casualidad fortuita, yo, personalmente, me quedo con Kynodontas. Me gusta más. Manías que tiene uno, oigan. ¿Qué le vamos a hacer?.
Si "disfrutaron" de obras como el libro "La broma infinita" o si les apasiona el Haneke más frío, asfixiante, desasosegante y sórdido, no lo duden. Esta es su película. Si no es así... no digan que no les avisé.
Y tratando de educarles a ustedes por el buen camino, como hace el protagonista de esta película con su progenie,les digo que comenten algo al respecto de este artículo, porque...
...comentario significa orgasmo.


.




27 comentarios:

CARLOS SERRANO dijo...

Hombre, me alegra que Stallone hasta influya en el cine griego (Rocky, rocky!) pero ya tardabas en mencionar a tu adorado Haneke, el facha. Yo tendría que estar muy aburrido para ver cine griego (ni siquiera me acerco al yogur griego...eil meijor del mundoooooo).

Para mi este cine es el fascista y no las obras maestras de Stallone o Eastwood. Un consejo que ya te di hace tiempo: procura ver otras cosas aparte de Haneke (y derivados)...jejeje.

Crowley dijo...

Carlos,
este post es por encargo para Revistafantastique. Cuando vi lo de Rocky, enseguida me acordé de ti, jejeje. Si es que Stallone ha venido a este mundo para desestabilizar familias jejeje.
¡Pero hombre! Si últimamente no estoy poniendo por aquí nada de Haneke ni nada que se le parezca ¿Será posible?. A Haneke lo dejaré descansar una temporada, que mi cuerpo necesita "desintoxicarse" de ese cine suyo jejeje. Si te hago caso y mis derroteros fílmicos van por otros caminos en este momento. Vamos, en las próximas actualizaciones no vas a ver nada que se le parezca, ya verás.
Pues el yogur griego está muy rico. En cuanto a su cine, ya te digo que es muy, muy desconocido para mi y he visto tan solo unas cuantas pelis griegas.
Y coincido contigo en que un tanto "facha" si que es la peli, pero en plan crítica, no como ideología. Y desde luego a Eastwood no lo calificaría jamás como facha o reaccionario, ni de lejos.

Un saludo

CARLOS SERRANO dijo...

Yo solo aspiro a morirme sin haber visto una sola peli griega!

Yo aun no he terminado mi repaso con Stallone, aun me falta la grand finale reseñando su peli más extraña, el problema es que es difícil de localizar en español (la versión en inglés si la tengo). Y justo cuando la voy descargando se me escacharra el PC y tengo que formatear! Si fueran tan fáciles de conseguir las obras de Stallone como las de Haneke...es lo aberrante de nuestra sociedad. Haneke está ahí, al alcance de la mano de los niños. Sin embargo las joyas de Stallone ni las traen en DVD. Injusticia!

Crowley dijo...

Qué peli es la que buscas de Stallones? Lo digo por si puedo echarte una mano.
Carlos, amigo, es que la sociedad es así de cruel jejeje. Y no te creas que es tan fácil encontrar las obras de Haneke.
Esto de los pc's es un engorro de cuidado y una jodienda muy grande.
Ya me diras qué peli es la que buscas.
Un saludo

Pabela dijo...

Me has dejado todas las ganas de ver este film, ciertamente más que interesante asique veré de conseguirlo!.

babel dijo...

En cuanto estrenen "Canino" (creo que está previsto pronto), acudiré a verla. Kinetta me gustó mucho, pero no veo, como ves tú, demasiadas similitudes a Haneke. El cine europeo tiene muchas de estas características, en cuanto a estudio de personajes o cámara más o menos lenta, y solo he visto esta del griego, así que tampoco tengo muchos elementos, pero Haneke son palabras mayores... Comparto tu admiración por el director austriaco, creo que lo sabes...

La de Ripstein que refieres no la he visto, tomo nota. Me gusta esa relación entre tus preocupaciones como padre (de esa tela tengo un traje) que dejas entrever en el post en relación con la película. Porque le da al post un toque personal interesante y porque aumenta mis motivaciones para ir a verla.

Saludos,

Kinezoe dijo...

Voy a ser sincero: Si hablamos de educar a un hijo probablemente fuera ésta una de las películas que no le "dejara" ver hasta tener cierta edad. Y no entro a juzgar si está bien o está mal, pero, francamente, nos presenta una realidad un tanto "inquietante" (y no es este el adjetivo que buscaba) este cineasta... Lo de escuchar a Sinatra -me pareció oír el "Fly me to the Moon"- no creo que encierre ya ningún peligro, jeje...

Interesante acercamiento a un cine del que no soy gran consumidor, dicho sea de paso. Se me antoja un tanto provocador, y para provocación casi que me quedo con Buñuel... Para ver en casa como curiosidad. Por cierto, me llamó la atención el cartel.

Saludos, Crowley.

macufeliz dijo...

Uau! Realmente inquietante! Tiene muy buena pinta este film... ¿Por qué será que tus reseñas siempre hacen apetecible una película? :-) jeje A ver si consigo esta cinta y puedo verla pronto, que me he quedado intrigada! Saludos!!

David dijo...

Ja,ja,ja. Cuando he leído lo de Rocky yo también me he acordado de Carlos. Y ahí le veo ahora en el primer comentario. Ja,ja,ja.
Bueno. Al grano.
Estupenda reseña, que he disfrutado muchísimo. Es curioso. La película no me interesa en principio... Y si encima se parece tanto a las de tu amado Haneke. Lo que me ha llamado la atención es la similitud con la película de Ripstein que mencionas (que no he visto tampoco).
Eso de vendarle los ojos a los hijos es un horror. Yo se los saqué para evitar que viesen las películas de Haneke. Quiero que sean felices. Espero no haber hecho mal.

CARLOS SERRANO dijo...

Hey, Crowley, la peli de Stallone de la que hablo es Rhinestone, ese extraño musical donde Sly hace de taxista y se junta con la tetuda de Dolly Parton!

Marcos Callau dijo...

Ciertamente dan ganas de visionar la película por tus palabras amigo Crowley. Desconozco tanto cine todavía...

Licantropunk dijo...

Pues sí, un desconocido Yorgos Lanthimos del que tomamos nota. En cuanto a cineastas griegos que conozca y que recuerde ahora están Costa Gavras y Theo Angelopoulos, en fin, que el cine griego (al menos de patria de director) es bastante universal. Y para padres con hijos y ganas de pasar un mal (horrible) rato, nada como la del decálogo de Kieslowski que vi el otro día: el terror cotidiano.
Saludos.

Sam_Loomis dijo...

Muy interesante blog que creo nunca había visitado. Una recopilación bastante peculiar de títulos tienes aquí, te agrego a mis links ya mismo y me estaré dando la vuelta.

¡Saludos!

www.totally-unrated.blogspot.com

C. dijo...

Interesante reseña. Tomo nota.

Si os interesa el tema del doble filo que puede tener la relación y educación de los hijos os recomiendo el libro "El arrancacorazones" de Boris Vian.

Saludos

Jack dijo...

El castillo de la pureza me pareció una película inquietante e interesante, por el producto que producen en esa casa y por cómo se puede educar. Estoy convencido que lo importante es educar y no pasar de los hijos.

Crowley dijo...

Pabela,
espero consigas verlo y me digas.

Babel,
si no me equivoco se estrena el próximo mes. Iba a estrenarse el pasado mes pero se ha pospuesto. Kinetta está bien, pero para mi esta es mejor. Las similitudes con Haneke no son en aquella, sino en esta. Por la forma de rodar, por esos planos, por la luz... no sé, manías personales. Cuando la veas me gustaría que me dijeras qué opinas al respecto. Yo de cine griego no he visto muchas tampoco.
Me alegra te haya gustado mi enfoque.

Kinezoe,
yo no sé qué haré cuando mi hija crezca y me pida ver según qué cosas. No sé, la verdad. Sinatra de peligroso nada de nada ejejeje
Buñuel es un genio muy grande.
El cartel es increíble en su aparente sencillez, ¿no?

Macufeliz,
cuando la veas con Sergio me dices. Me alegro qeu mis reseñas te abran el apetito fílmico.

David,
es que lo de Rocky... jejeje. ¡Qué rápido ha estado ahí Carlos! jejeje
Me alegro te gustase la reseña. Con Ripstein hay más que similitudes, amigo, mucho más.
¡Hombre!, sacarle los ojos!...¡con lo fácil que es coserlos! espero que al menos hayas usado una cuchara...

Marcos,
¿y quién no desconoce de todo amigo Marcos?. Yo, muchísimo ;)

Licantropunk,
tome usted nota, tome. De Gavras me gustó Z y de Angelopoulos... lo cierto es que me aburre bastante. En cambio el Decáolog es delicatessen amigo, delicatessen pura.

Sam Loomis,
me alegra que te guste el blog. Me paso por el tuyo ya mismo.

C.
Boris Vian es un autor que me fascina y que me encanta. Me uno a tu recomendación.

Jack,
El castillo... es inquietante y tensa de principio a fin. Es sin duda un film a descubrir.
La educación... ¡ay cuántos quebraderos de cabeza me dará!

Saludos y gracias

ANRO dijo...

Pues sera cosa de hacer varios comentarios, amigo Crowley, porque llegados a un punto uno se deja ir un pelín, je, je, je.
En absoluto conozco esta película que nos traes a comentario. Es cierto que andamos un poco ignorantes del cine griego, y en general de todo lo relativo a esta nación. ¡Vivir para ver!, pero por lo que escribes me parece muy interesante, voy a ponerme inmediatamente a la caza, si esto fuera posible.
Respecto a la educación de los hijos, en eso soy veterano, no hay que romperse la olla. Creo que las cosas te salen por instinto y ellos las recogen del mismo modo. Naturalmente si existe un fondo de ternura mutua y existe una armonía entre todos los miembros y a eso le añades unas gotas de cultura, creo que puedes sentirte más que satisfecho de que has realizado bien tu labor.
Un abrazote.

Crowley dijo...

Anro,
comenta, comenta, que hay que dejarse llevar.
Pues esta peli se estrenará el próximo mes si todo va bien (que ya se ha aplazado una vez).
Tomo nota de tu sabio consejo en lo referente a la educación, que sé que tienes experiencia en ello ;)
Un abrazo.

Nino Ortea dijo...

¡Hola, maestro!
Un placer volverlo a ver emborronando el encerado.
Debo reconocer que no sólo desconozco el cine griego en general, si no que lo contado que logro ver (más bien "intentar ver") me resulta de una narrativa muy distante por mucho que sienta cercana su temática.
a estas alturas sigo sin orgasmear, así que seguiré comentando.
La verdad es que dudo que, salvo resultado del azar vea esta peli. Ahora mismo estoy en una sobredosis de cine francés de los 80 de cara a otro librito y, la verdad, es que no doy para más en lo neuronal. Y me temo que en lo orgásmico, tampoco.
De todas formas, Crowley, ha sido un placer leerte.
Imagino que esas dudas que te planteas como padre son algo que tambien te servirán para aprender.
Un abrazo

Crowley dijo...

Amigo Nino,
el placer es mío de tenerle por aquí.
Yo de cine griego también poquito, lo que pasa es que esta ha tenido mucha repercusión en festivales, y como la primerea del director que vi me gustó, pues...
Tenga usted cuidado con las sobredosis que no son buenas y el cine francés parece muy suave pero luego... Y ya me contará usted lo de ese librito, que me ha dejado con curiosidad.
Un saludo

videodromo dijo...

Bueno, aquí me tiene de nuevo caballero. Coincido plenamente con usted, yo ya he visto el pase de prensa y considero esta película muy bbuena, es muy interesante, y firmaría su texto. El mes que viene publicaré un post dedicado al filme porque se estrenará en pantalla grande. Todas las lecturas me parecen acertadas.

Luis Cifer dijo...

El film parece interesante como poco, pero la similitudes con el de Ripstein son muy sospechosas...

Rizomantico dijo...

Stallone nos quiere convencer de que ser actor porno, luego un asesino infalible, luego un político intolerante, son valores positivos para nuestra sociedad.
Que haneke es facha? joder, si hasta Cèline parece una carmelita ante el mediocre del fransinatra.
(no será que alguien quiere llamar la atención llamando obra maestra a cualquier cosa que no resista una mirada crítica?)

Yess dijo...

Hola, bro!! Hace un buen rato que no paso por aquí, he tenido unos días muy molestos, y ni tiempo para leer... Pero, por fin, puedo dedicarme a ir pausadamente por lo último de lo último de EL bLOg, jaja.

Ademas, no quería comentar hasta no ver Kynodontas. La pésima distribución no me dejó otra sino descargarla de un excelente sitio de films alternativos, con subtitulos en francés (WTF?). Lo que llamó mi atención fue, en efecto, la estética hanekiana, y el exacto, exactísimo simil con "El Castillo de la Pureza", que, como "buen" mexicano, mis padres me injertaron en la cabeza desde niño, y hasta que pude verla entendí porque en México todos la consideran grandiosa. Y es que lo es, quiz´´as la mejor de Arturo Ripstein (que después ha escogido un montón de culebrones eróticos insulsos).... Okey, me desvio.

Igual que tú, creo que esta es aún mejor que la "versión" mexicana. A ninguna se le puede acusar de mojigata o floja, pero "Kynodontas" tiene un... sentir casi onírico, como si todo lo narrado fuese un sueño, algo puramente surrealista. Visualmente es, creo, mucho mas hermosa; creo que es la película donde he visto el mejor empleo del bajo contraste y el blanco.

Lo que mas destaca es la agudeza del guión, repleto de geniales momentos (la hija rompiendosé la boca al estilo Balboa en acto de purificación, el padre golpeando a Christine con la consola, los trueques de las hermanas, el asesinato del gato...), todos perfectamente justificados e hilados. Es un suerte de comedia negra con ritmo existencial, porque no faltarán quienes le den (demos) infinitas lecturas a un tema tan manido como el cautiverio. Su tratamiento de la familia como base social y, por tanto, la mas delicada, es soberbio. Yo no creo que esté tan centrada en la educación paterna como en lo básico de los individuos: la hija mayor tiene un viaje de autodescubrimiento, una sanación, que creo yo encuentra un climax tan bello como emocionante con esa cajuela cerrada, como un útero. Es un concepto que me interesa mucho, el renacimiento... Si, creo que a eso quería llegar, jaja!!

Creo que "Kynodontas" es casi una metafora del renacer. Esta plagada de pequeños simbolos, sea el agua, la piscina, ese lavabo ensangrentado (y el angulo en que es retratado), la infinita pureza del blanco fotografiado, las palabras distorsionadas, que me remiten a la idea del nacimiento, de lo puro, de lo elemental. Con la cinta de Rocky (y buenísimos los chistes que salen de eso) la hija mayor se borra, casi literalmente, y empieza a descubrir torpemente lo que en verdad es, mas allá del sadismo institucional de su familia.

Uff, que la acabo de ver y sigo emocionado, y hasta ahora voy captando el humor del que hablas. En ese momento, era tan hanekiana, tan cruda, que los probes hijos sufrían mas que Precious, jaja. ójala llegue a círculos mas amplios, no solo por su valor artístico, sino por su gran valor humano.

Des´pués doy otra vuelta, ya no os hare esperar, ja! Por cierto, ¿has visto la obra de Bruno Dumont? Apenas voy revisando su filmografía, y su estilo es tanto o mas cruel y revelador que el buen Michael. Saludos!!

davidgore dijo...

Anda, pues a esta película le tengo muchas ganas, y después de tu crítica, más aún.

Saludos y buenas vacaciones.

Angel "Verbal" Kint dijo...

Una vez vista, he de reconocer que es una de esas películas que no dejan indiferente y que por deformación profesional, ya que soy pedagogo, le encuentro un fondo muy interesante acerca de las diferencias entre la educación, la instrucción, el adoctrinamiento y esos niños que como tu dices no lo son, a pesar de que lo creen y que tienen esa crueldad de la que muchas veces hacen gala los pequeños de la casa, solo que llevada a extremos más peligrosos...no juegan con sonajeros sino con cuchillos...
Una experiencia interesante, que seguramente pocos verán, pero que los que lo hagan verán algo diferente

Dialoguista dijo...

Crowley!!! Que reseña te mandaste de la peli, completisima, una delicia. Debo decir que cómo madre tengo el mismo pensamiento que vos como padre, coincido completamente.
En cuanto a la peli, me dejaste con las ganas de ver esta otra que nombras que parece ser igual a Canino ;)
Como siempre, venir acá es llevarse una reseña completa, aprender más ampliamente sobre el tema que tratas, en fin, venimos y nos llevamos un poquito de cultura ;)

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