LA CAJA DE PANDORA MAGAZINE

lunes, 31 de mayo de 2010

Lostie O Súper Timado

LÓGICAMENTE ESTE POST CONTIENE SPOILERS (TODO ÉL ES UN SPOILER)
Hace ya muchos meses que le pedí a Lord Kamps, al que ya conoceréis de haber leído aquí en alguna ocasión, que me escribiese algo sobre "La Serie". LOST. Él me decía que sí, que sí, pero que paciencia, casi la misma que nos pedían los creadores de la serie para desenmarañar todos los misterios (que a la postre, han quedado sin resolover, por ahora). Lost ya ha terminado y ahora es el momento en el que Lord Kamps saca su pluma a pasear y nos regala el siguiente texto.

¿Lostie O Súper Timado?
Por Lord Kamps, invitado especial.
Señoras, señores, aún sin asimilarlo del todo estoy apunto de escribir las palabras que parecía que nunca iba a pronunciar: Sé el final de Lost.
Sí, L O S T ha acabado, Perdidos ha terminado… Y ahora es cuando viene todo lo demás, la avalancha, el aluvión de críticas, la verdadera desesperación...
Recuerdo hace ya 6 años a mi compañera Marta de la Facultad. Ella siempre me decía "Toni, ¡tienes que ver Perdidos!". Y me hablaba ya de una isla, de un avión, de teorías, incluso de que era una serie que se iba a estructurar desde el principio y con máximo secretismo... Ella ya estaba enganchada y me insistía cada día. Yo simplemente le contestaba que no lo descartaba pero que prefería esperar a que estuviera completa, pues era flaco favor para el poco tiempo libre que disponía. Ahora echo la vista atrás y me doy cuenta de que Marta era una especie de Jacob: Me tocó. Yo viví ya con el run-run de la serie en mi cabeza y di el salto final a la aventura en la 4ª Temporada, casi obligado por el Maestro Crowley quién no dejó de insistir y me prestó los Dvds para así tener alguien con quién comentar. He de decir que no sentí verdadera necesidad de seguir viendo la serie hasta bien entrada la 3ª Temporada; hasta ese punto podía perfectamente dejar de verla y no sentir ningún tipo de presión ni adicción. Pero como estaba escrito, mi momento llegó y acabé sucumbiendo al fenómeno. Me convertí en un Lostie, sufrí, esperé y desesperé durante el tiempo que tardaron en salir la 5ª y sobretodo la 6ª temporada, me compré merchandising, teoricé con todo el mundo... Incluso tuve desde el principio mi propia teoría sobre cómo iba a acabar Lost, exactamente de la escena finalísima. He de decir que salvo un pequeño matiz del que me indigno por no haber supuesto por evidente, acerté…
Y el tan ansiado momento llegó: THE END.
El shock ha sido grande y la recepción mundial ha sido encajada de muchísimas maneras. Si don Crowley me permite utilizar partes genitales: ¿¡Qué coño esperabais!? Sabíamos a lo que íbamos. Y lo peor de todo es que lo venían advirtiendo de mucho tiempo: No se va a solucionar todo, se van a quedar muchas cosas en el aire, la resolución va a ser a nivel de personajes y no de lo demás... ¡Estabais avisados! Pero no, la mayoría tenía aún ese halo de esperanza de pretender que en 2 horas te resolvieran TODO lo que no habían resuelto en 121 capítulos. Imposible; improbable. Entonces empezaron los lloros, las rabietas y las pataletas. Y si nos pusiéramos así, todos y cada uno de los seguidores podríamos haber propuesto un final, seguro que nadie hubiera coincidido y tampoco hubiera dejado satisfecho al público mayoritario.
Pues a mí SI me ha gustado y estoy aquí para exponer mi visión y mis motivos, siempre desde el respeto a todas las demás opiniones, sean del tipo que sean. Tal vez dé la impresión de que a la mayoría general no le ha gustado la conclusión de la serie. Yo pienso que esto no es así. Sí es cierto que una buena parte del público ha criticado duramente el acto final, y tienen sus razones, y son bastantes. Pero también estoy seguro que a la gran mayoría SI les ha gustado, solo que los que verdaderamente se movilizan y manifiestan su descontento son los otros. ¿Que por qué me ha gustado? Vamos a ver, es sencillo: simplemente me he dejado llevar. Es cierto que mis expectativas eran (seguro) de las más altas, pero también es cierto que sabía que esto iba a pasar. Es más, ya me pasó con la saga Harry Potter, que esperaba el grandísimo colofón y me llevé el grandísimo bluf, lo cual me enseño a disfrutar de ciertas cosas y no quedarme en que todo ha sido una basura por sólo un momento final con el que no comparto gustos, porque buenos momentos han habido antes, y muchos.

Yo era el primero que quería que se resolvieran todas y cada una de las incógnitas, pero si lo pensáis, ¿seguro que queréis que así sea? Si nos han contado el final y a muchos no os ha gustado, ¿qué pasaría si nos contaran todo? Si leéis la fabulosa "Torre Oscura" del maestro Stephen King, él, en un sabio epílogo avisa al lector antes de concluir que esto puede pasar, que te puedes detener en ese punto previo a saber cómo acaba del todo la historia, quedarte con una resolución más o menos feliz de los personajes y no ver lo que pasó al final del camino; y no se hace responsable si no te gusta, él avisa. Luego todos seguimos leyendo y pasa lo que pasa. A mí, por suerte también me gustó.
Veo bien que Lost quede abierta porque la serie no ha acabado, esto sólo acaba de empezar. La industria es egoísta y doy por echo que querrán aprovechar el tirón, espero que no en forma de "Lost 2", ni películas ni nada de eso, sino en merchandising, en material adicional, en guías aclaratorias, etc. De primeras ya nos han dejado la opción de los cafés, y deberíamos estarles agradecidos. Ahora en cada tertulia que tengamos, a corto plazo seguiremos hablando del final, porque es lo que toca estos días, porque unos están indignados y otros muy satisfechos y hay que debatir. Pero como buenos y fieles fans que hemos sido, a largo plazo volveremos a teorizar sobre todo lo demás, porque en el fondo YA estamos echando de menos Lost. ¿Nos han dado bastantes respuestas? ¿Tenemos suficientes pistas para saber o deducir? Pues tal vez sí y tal vez no. Pero no hay que preocuparse, si hay algo después de LOST es tiempo por delante. Y ya os adelanto (y esto es suposición mía) que las respuestas van a ir llegando poco a poco en forma de comentarios de los actores, entrevistas de los productores, reflexiones al revisar el material o como ya se ha confirmado, metraje extra en dvd (22 min. adicionales de material resolutivo en el pack de la 6º Temporada). Y si no tienen las respuestas, se las inventarán, que no cunda el pánico. Aún así dudo que alguna vez se acabe de cerrar la incógnita totalmente, es más, no quiero que eso pase, no quiero que la mejor serie de todos los tiempos se convierta en la típica serie americana en la que todo acaba, y acaba bien y bien clarito. No. Porque si soy fan de Lost es por algo, es porque ha sido diferente, desde su comienzo con ese episodio Piloto más caro de la historia, trepidante, demoledor y con esa narrativa distinta, intensa, con flashes, flashforwards, saltos en el tiempo, realidades paralelas... toda esa serie de elementos distintos que nadie nunca se atrevería a utilizar. Incluso por su música excelente de Michael Giacchino y el famoso cartel final de fondo negro y letras blancas. Un aplauso por los huevos que han tenido.
Lost ha conseguido cosas que otras series ni siquiera han imaginado alcanzar. Señores, ¡que me he levantado a las 5 de la mañana para ver el capítulo final! No, a las 6 no, ¡a las 5 "por si acaso"! Que eso no lo he hecho yo en mi vida, ni para los exámenes, y encima madrugando a gusto y todo. Que si no lo hacía así viviría con el desespero y el miedo de salir a la calle y que alguien dijera algo y yo querer asesinarle. Y me volverán a decir "Muy bien, pero el madrugón ha sido para una mierda de final". Pues para gustos colores. Yo lo he disfrutado, me he pasado los últimos 5 minutos llorando como una magdalena. Luego, si lo pienso en frío pues tal vez me haya faltado más épica, o una pelea final más al final, o algún personaje en la última reunión, o alguna referencia a los que no han salido, o alguna aclaración mejor respecto a cosas que pintaban muy importantes y se han quedado en nada (Dharma, los bebés, el oso polar...). Sí, tal vez. Pero no voy a juzgar toda la serie por eso. Hay cosas que no se deben explicar como la Luz, la Isla, la sobrenaturalidad de ciertas cosas, etc., porque forman parte de la mística y eso ha de ser interpretado individualmente, dependiendo de las creencias y modo de ver y entender la vida de cada uno. Que Lost haya preferido en su final apelar más a la lágrima fácil y restar originalidad para sumar emotividad... pues bien, no pasa nada. Al final estoy seguro que los fans de corazón están satisfechos. No me voy a enfadar por que tenga un final más parecido al "Sexto Sentido" que a lo que yo pudiera (si podía) imaginar. Los que no estén contentos es o porque no lo han entendido del todo o porque eran demasiado radicales en sus exigencias. No se puede pretender que te sorprendan cuando se han rumoreado todos los finales existentes y por existir del mundo. Es que es imposible que las mentes Lindelof-Cuse pudieran alcanzar algo más grande. De hecho creo que no existe aún la mente que pueda hacerlo. No amigos, no. Con lo que hay que quedarse realmente es con todo el tiempo que hemos pasado hasta llegar aquí, con esas ansias de llegar a casa y ver el nuevo episodio, con ese "mono" que nos invadía a todos, con esas prisas por encontrar al compañero de clase o de trabajo y exponerle tu nueva teoría, con las dichosas semanas de parón... con el "¿Ya lo has visto?". ¿A que con esto ya nos identificamos más? Esta es entonces la verdadera esencia Lost, todos hemos pasado por aquí, todos, en definitiva íbamos en ese vuelo 815 de Oceanic, todos nos estrellamos en la isla y compartimos andanzas con Jack, Locke y compañía. Si Lost hubiera sido una serie emitida del tirón no hubiera pasado del nivel de serie drama-ficción entretenida. Pero no, Lost se hace grande en todo ese tiempo de espera que transcurre de una temporada a otra, donde se quedan abiertas miles de preguntas y los seguidores sobrecargan los blogs y foros de teorías, comentarios... Ahí es donde radica el éxito, donde crece la serie. Lo que ya dejó entrever Twin Peaks allá por los 90 lo ha conseguido Lost. ¿La diferencia? Básicamente los avances y medios de comunicación, ahora es mucho más fácil llegar a todos y más rápido. En ambas el final ha sido abierto, polémico y ampliamente criticado.
En fin amigos, que si estoy escribiendo esto, si estamos todos indignados, o satisfechos o lo que sea, es porque la serie ha conseguido su objetivo: Nos ha llegado, nos ha emocionado, nos ha enganchado y nos ha entretenido, ayudándonos a alejar nuestros pensamientos de las preocupaciones de la vida en algunos momentos.
El Maestro Crowley recibió la noticia de que yo sabía el final antes de poderlo ver él mismo y me preguntó tan solo: ¿te ha gustado o no? No quería saber más. Yo le contesté con un monosílabo: SI. Pero luego también le añadí que me daba la impresión que a él le iba a decepcionar. Espero que después de verlo haya reflexionado tranquilamente, pues todos hemos (o estamos en ello) necesitado hacerlo, y exprese su opinión e ideas. Y para los demás, estaré encantado que compartáis conmigo vuestro punto de vista. Tal vez os haya encantado, hayáis llorado, os parezca un excelente final; o puede que seáis de los que pensáis que habéis desperdiciado 6 años de vuestra existencia, que el final ha sido deplorable... En ambos casos estoy seguro que un segundo visionado de la serie sería recomendable para atar más cabos sueltos y comprobar la parte de puzzle perfecto, de plan maestro que tiene esta serie, hilada a la perfección hasta el más mínimo detalle. Y, ¿quién sabe? Tal vez dentro de unos años la volvemos a ver y nos cambie la opinión, tanto para bien como para mal.
Quiero terminar comentando un par de cositas: 1- Están disponibles distintos finales alternativos, eso sí, no son para nada lo que se suele esperar. 2- Como muestra de lo que digo en relación con las respuestas a las incógnitas, hace unos días, se confirmó por parte de alguien que tuvo acceso a los guiones de la serie una de las dudas que más nos ha dado que hablar: el nombre del Hombre de Negro, o Némesis, o como le queráis llamar. Para mí por ejemplo fue magistral la decisión de dejarlo sin nombre, pues le habíamos llamado ya durante la espera de tantas maneras que imagino que pensaron que a esas alturas bautizarle con cualquier nombre no iba a dar la talla y era mejor dejarlo como estaba, que fuera cual fuera, para los fans iba a ser siempre Némesis, Flocke, etc... ¿Que cómo se llama? ¿De verdad lo queréis saber? ¿Y si lo digo y no os gusta? ¿No es mejor dejar las cosas abiertas? Esto es como descubrir que los Reyes son los padres... o dar el tan ansiado primer beso... cuando pasa, por más que quieras, se acabó la magia del momento, es irrepetible. Aún podéis decidir, no digáis que no os he avisado (Jajaja). ¿Que si a mí me ha gustado el nombre? Sinceramente es el que yo había pensado (no se por qué ni cómo se me ocurrió, pero así es) y además coincide con el de mi abuelo, o sea, que sí. Pero en un intento de sentirme guionista de Lost, no puedo resistirme a dejarlo en el aire, ¡jeje!

Gracias a todos, nos leemos pronto.

Lord Kamps

PD: No voy a hacer ningún tipo de comentario respecto a la pésima retransmisión de Cuatro que incluyó minutos robados y subtítulos a destiempo, el posterior debate con “expertos” y la apertura del informativo del mediodía totalmente spoileadora…


 

domingo, 30 de mayo de 2010

El juego de los domingos (6). ¿Qué película es?






Sexta entrega de este concurso dominical en el que tienen que adivinar a qué película pertenece el fotograma que tienen al principio de este post.

Obtendrá 3 puntos el que acierte primero y un punto todos los demás que también adivinen el film. Y hay de plazo hasta que se cuelgue el próximo post.

Hasta ahora con 5 puntos y 1/2 Mr.Lombreeze, David 4 puntos, con 3 puntos Dantino, Anele, Licantropunk, Andrés Pons, La Perse, y J.A. Pérez , con 2 puntos Redrum y con 1 punto Insermini, MGE, Anro, Des, Tarquin Winot, CG, Pepe Cahiers, Cinemagnificus, Dr. Quatermass, Poptaje, Elprimerhombre, Kenny, Onimac, Des, GCPG, Jeur, Tristan, Eduardo, Lula Fortune, Dialoguista, y DVD.

Y dicho esto..., ¿de qué película se trata?

viernes, 28 de mayo de 2010

Rocky. Películas que nos marcaron. La visita de Andrés Pons



Nos visita hoy alguien a quien le tengo bastante aprecio, el amigo Andrés Pons que colabora habitualmente, entre otros sitios, con Muchocine.net en El Blog del Señor Pons. Trae hasta este blog un clásico del cine, una saga que nos ha dado muchos, muchos ratos de diversión  (si bien es cierto que no es nada del otro mundo, entretiene y mucho por lo menos las tres primeras partes, luego ya decae bastante) y cuya banda sonora es todo un icono del deporte. Con ustedes...


LA PELI DE MI VIDA: SAGA ROCKY


El amigo Crowley me pide una reseña sobre un filme que me marcara. Podría hacerme el interesante empezando a nombrar la obra de Buñuel, Coppola, Fellini y tantos maestros con una filmografía mágica.



Para mí lo más importante son las sensaciones de un determinado momento. Rocky tiene defectos, muchos la verdad, si se entronca con la saga entera decae desde la tercera a la quinta parte en estrepitosas calamidades cinematográficas. De todas formas quiero hacerles un analisis. Muchos de los que me leerán tendrán pareja, novia, mujer en fin una compañera o compañero sentimental con el que compartan su vida. Todos tenemos defectos. Mi pareja no es una belleza, no viste con bragas de seda, no mide 1,80 ni tiene medidas perfectas, la amo igualmente. Sus defectos no son importantes ante mis ojos, no me importa que le sobren kilos ni que haga la pasarela Cibeles. En mi opinión es hermosa pues vivo enamorado.


Lo mismo me pasa con Rocky, es una obra que me tiene enamorado, sus deficiencias no me importan pero sus virtudes me elevan al cielo. Siendo un adolescente valore el esfuerzo de un hombre de la calle, un tipo humilde y analfabeto. Que con arrojo llega a lo más alto, cada golpe que recibía en el Ring parecía que impactaba en mi rostro. Porque en ocasiones me olvidaba que todo es celuloide. Esa es la parafernalia de un filme, meterte de lleno, que te importe lo que pasa. No es lo mismo enamorarte con 14 años, ese primer beso siempre te queda marcado. Pues Rocky me queda marcada y cuando vuelven a pasarla por televisión no desaparece esa bonita regresión a años que no volverán.

Gracias Rocky por tu afán de superación y todo lo que me enseñaste.


FIN

AP



miércoles, 26 de mayo de 2010

Katedra de Tomasz Baginski


He de reconocer que no soy muy aficionado a la animación en 3D. De hecho, si me dieran a elegir, me quedaría sin dudarlo con la animación tradicional (en gran medida por mi devoción a Miyazaki). Pero claro, como todo en la vida, esto también tiene sus excepciones. Y Katedra de Tomasz Baginski , es una de ellas.
Arquitecto de profesión y seguidor del trabajo de Gaudí y de Beksinski, creó esta bella pieza de ciencia-ficción ("anti")religiosa, de atmósfera más que impecable y en las que la iluminación y las texturas parecen cobrar vida.
Disfrútenla, que merece la pena y son tan solo 6 minutos.



lunes, 24 de mayo de 2010

Kick-Ass (o la era del Superhombre)

«Escuchad y os diré lo que es el superhombre"
Nietzsche

¿No quieres volar?, ¿no quieres acaso ser invisible?, ¿es que no deseas ser invulnerable?. ¿No has soñado jamás con ser un superhéore?. ¿Qué niño (o niña) no ha llegado a imaginar lo alucinante que sería poseer los poderes de su personaje de comic favorito?. ¿Qué adolescente no ha pensado alguna vez lo bien que se sentiría enfundándose un colorido disfraz y salvando al mundo de la amenaza del malo de turno?... Yo, al menos, sí que fantaseaba en mi niñez con esta idea.
El, aparentemente, sencillo y benigno concepto de Superhéore, encierra según mi criterio, unos matices que son más complejos de lo que pudiera parecer en un primer momento.
Si analizamos la concepción filosófica del término Übermensch (o Suprahombre), que en nada difiere de lo que suele ser un superhéore de comic al uso, veremos que nos lleva directamente a Nietzsche (y Nietzsche nos lleva hasta Max Stirner). El Suprahombre es un ser humano, una persona, capaz de producir y crear su propio sistema de valores, catalogando como bueno o aceptable todo lo que, con su poder, él ha elegido que así sea. Por norma general, los superhéores suelen ser personas de moral más que envidiable y ejemplar, pero con su poder bien podrían someter a su voluntad a toda la humanidad. Y eso, estimado lector, es lo que es un superhéroe. Alguien que vela por nuestra seguridad y que lucha contra aquellos a los que considera una amenaza para el resto de simples mortales.


Mark Millar, creador del comic en el que se basa la película, es un "enfant" terrible, el nuevo niño "mimado" del comic norteamericano (el J.J.Abrams del comic, para que nos entendamos) que deconstruye el concepto de héroe y superhéroe como le viene en gana. Anárquico, irreverente, violento, satírico y siempre divertido, es un valor seguro que muy raramente defrauda y que siempre nos ofrece amenos planteamientos argumentales (Lo que daría por ver una adaptación fílmica de sus "Ultimates" o de su "Nemesis").
El trabajo de base de Millar hace, de este, un film (una gran, satírica y cruenta broma que hara las delicias de todos los que somos frikis) de superhéores sin poderes, por mucho que la referencia primera del protagonista que nos venga a la mente sea el mismísimo Spider-Man. No, no hay poderes señoras y señores, sino que tenemos personajes que son más como Batman que como su amistoso vecino Spider-Man. Personas hiper-preparadas pero no dotadas de habilidades sobrehumanas.
Dave es un joven estudiante que posee el mismo superpoder que la gran mayoría de los adolescentes. Ser invisible para el sexo femenino. Su vida, la de Dave, es sencilla y mundana. Pasa sus días sin pena ni gloria chateando, consultando internet, masturbándose y leyendo comics con sus dos amigos. Su aburrimiento le lleva a soñar con ser un superhéroe. Sueño que tratará de hacer realidad enfundándose un disfraz y enfrentándose a unos matones y que dará con sus huesos en el hospital, fracturados por todos los lados imaginables y con sus terminaciones nerviosas inactivas. Ha nacido "Kick-Ass". En su vida se cruzarán Big Daddy y Hit-Girl (dos "superhéroes" que son la antítesis de Batman y Robin), Frank el jefe mafioso (cuyo actor, Mark Strong, en un ejercicio de poca originalidad, repite la misma actuación que en "Sherlock Holmes") y "Red-Mist" (hijo del mafioso y futuro villano); entre todos conforman este pintoresco y colorido retrato satírico del mundo de los superhéroes de comic.
Momentos apasionantes de delirio visual, un ritmo vertiginoso que no da tregua, frases impagables por su negrura (como esa conversación del padre y la hija practicando tiro o cuando hablan del regalo de cumpleaños de ella), cotidianeidad y cercanía, incontables referencias al mundo del comic, a las series de televisión y al cine de acción (Buffy, Heroes, Spider-Man, John Woo, Sin City, Lost, Oldboy, Spirit...)
... Son, estos, factores que hacen de la película un gran entretenimiento y un divertimento (si te dejas llevar por su juego) como ha habido pocos en los últimos tiempos... Aunque, tristemetne, si hay algo que chirría en el conjunto global del film, es sin duda la interpretación de Nicolas Cage al que, incluso con máscara, se le ve demasiado sobreactuado e inneceasriamente histriónico. Cargante, como suele ser seña de identidad en los últimos tiempos en él (salvo en "Teniente Corrupto" de Herzog, que su "discapacidad" interpretativa hace más creíble al personaje). Por lo demás, el protagonista es un émulo de Peter Parker con el que la gran mayoría de adolescentes se sentirán identificados, aunque para mi, la gran protagonista, es esa niña, Mindy, conocida como "Hit-Girl", ese sorprendente personaje que parece la hija pequeña de Uma Thurman en "Kill Bill".

Así que ya lo saben, todos preparados porque llega la era del Übermensch. El reinado del Superhombre va a dar comienzo y no podrás hacer nada para evitarlo, salvo rezar para que tus pecados sean menores que los del que tienes al lado y no vayan a por ti.



domingo, 23 de mayo de 2010

El juego de los domingos (5). ¿Qué película es?.


Quinta entrega de este concurso dominical en el que tienen que adivinar a qué película pertenece el fotograma que tienen al principio de este post.

Obtendrá 3 puntos el que acierte primero y un punto todos los demás que también adivinen el film. Y hay de plazo hasta que se cuelgue el próximo post.

Hasta ahora David 4 puntos, con 3 puntos Anele, Andrés Pons, La Perse, y J.A. Pérez , con 2 puntos y 1/2 Mr.Lombreeze, con 2 puntos Licantropunk, Dantino y con 1 punto MGE, Anro, Des, Tarquin Winot, CG, Pepe Cahiers, Cinemagnificus, Dr. Quatermass, Poptaje, Elprimerhombre, Kenny, Onimac, Jeur, Tristan, Eduardo, Lula Fortune, Dialoguista, Redrum y DVD.

Y dicho esto..., ¿de qué película se trata?

viernes, 21 de mayo de 2010

El último Starfighter. Películas que nos marcaron. La visita de Redrum.


Si ayer les habalaba de la revista Cineuá, tengo hoy el honor de recibir la visita del buen amigo Redrum, amo y señor del siempre interesante y ameno blog La calle Morgue, y de la estupenda y necesaria nueva revista digital Cineuá. Hoy, llevado por la nostalgia de los buenos momentos, nos va a hablar de una película de esas de sábado por la tarde cuando éramos niños. Déjense llevar por la nostalgia y dispónganse a...

Soñar en Betamax

De pequeño solía tener un sueño que se repetía recurrentemente a lo largo de los años. Era mi lugar secreto. En dicho sueño entraba a través de una puerta secreta escondida en mi habitación a una estancia verde de la que nunca supe nada más. Siempre era el mismo proceso, donde sabiéndome solo accedía a ese rincón verde, mi pequeña cueva, de la que nunca supe su contenido, sólo su color y la felicidad y entusiasmo que me embargaba cada vez que llegaba el momento de adentrarme en ella.
Muy cerca de donde vivía, en una pequeña calle, en un pequeño rincón de esa pequeña calle se hallaba el videoclub familiar donde de pequeño me nutría de cine. Era la época donde el VHS era la primera división y los que éramos usuarios de betamax mirábamos de reojo las grandes películas que ostentosamente reposaban en las estanterías rivales, buscando entre las nuestras sueños parecidos a los que pomposamente reflejaban las carátulas VHS. Así crecí soñando con calcos de los grandes films de los ochenta, educado en la cultura del videoclub, donde las portadas eran billete de ida y vuelta con destino impreso en ellas, puertas a mundos increíbles para un niño que no entiende de tecnologías de video ni de presupuestos, sólo de sueños y aventuras.
Así llegué a El último Starfighter, animado por una portada donde el adolescente de turno parecía enfundarse en un traje espacial mirando hacia las estrellas, camino a la gloria estelar. Esas cosas con 6 años impresionan profundamente, y más cuando un servidor pasaba gran parte de sus horas caseras pegado a un MSX deshaciéndome de vampiros, salvando a mi amada pingüina o destrozando mi joystick por tal de ganar las olimpiadas.
Alex es un joven veinteañero que vive en un camping de caravanas con su madre y su hermano. Pasa el tiempo haciendo de manitas para los vecinos, mientras sus amigos se divierten con las actividades propias de la edad. Sólo hay dos cosas que motiven a Alex: su novia y la recreativa El último Starfighter, de la que es un reconocido experto. Tanto es así que consigue alzarse con el récord absoluto del juego ante la felicidad desbocada de los habitantes del camping y la mirada orgullosa de su pareja.
Pese a todo, su vida sigue siendo tan aburrida como predestinada al fracaso, hasta que de un futurista coche aparece Centaury, un extraterrestre llegado a la Tierra con la intención de reclutarlo para una guerra estelar. Y es que el juego en cuestión resulta ser una prueba de entrada para la Liga Estelar, encargada de defender la galaxia, y por extensión, la Tierra. Así es como la insulsa vida de nuestro protagonista gira hacia la heroicidad de convertirse en el último starfighter, la última esperanza para salvar la galaxia.
Queda claro que para un crío aficionado a los videojuegos un film así es lo máximo, con unos títulos de crédito y banda sonora clavados a las de Star Wars, incluso con las mismas transiciones que la saga de Lucas. Ese tono épico y la conexión con ese protagonista aniñado pero adulto nos hacían soñar con querer algo así para nuestro futuro, seríamos héroes a bordo de una nave espacial hasta que algún otro título del videoclub nos ofreciera un plan mejor. Y es que si algo dejaban claro esos films es que las fantasías, los videojuegos y los sueños realmente importan, eran la comprensión necesaria a la habitual soledad de un niño.
Luego ya vino el salto al VHS, al primer nivel de las producciones cinematográficas y las primeras visitas a las salas, aunque esas sesiones ya no eran lo mismo que las tardes sentado en el suelo delante del televisor viendo películas que tus amigos no podían ver por tener un VHS, convirtiéndose esas películas en mensajes personales al niño soñador que se fue erosionando al mismo ritmo que la tecnología avanzaba. Esos tiempos de videoclub pasaron, el local desapareció así como dejé de soñar con mi habitación verde, donde supongo que en sueños que no recuerdo era un starfighter, un goonie, un navegante… un niño con hambre de fantasía…


jueves, 20 de mayo de 2010

"La edad de oro" de Buñuel y "Orfeu negro" de Camus en la nueva edición de Cineuá


Ya ha salido a la calle el nuevo número de su revista digital Cineuá, repleta de interesantísimos artículos que hacen un recorrido por la historia del cine tomando como eje central la tecnicidad del mismo, haciendo un repaso desde la época silente hasta las últimas tecnologías digitales. Allí podrán encontrar reseñas y análisis de los blogueros más presitigiosos y de un humilde servidor, que les habla de "La edad de oro" de Luis Buñuel y de "Orfeu Negro" de Marcel Camus.

Que ustedes lo disfruten.

martes, 18 de mayo de 2010

Na Srebrnym Globie, 1988 (o una maravilla inconclusa de Andrej Zulawski).


Algunas veces (más de las que deberíamos) nos gusta complicarnos la vida, no me lo van ustedes a negar.
Clasificar lo inclasificable es una tarea prácticamente imposible, por mucho que los aficionados a esto de "escribir" nos empeñemos tozudamente en ello. Y si tratamos de hacerlo sobre un director de cine como Andrej Zulawski, la tarea se desvirtua y se convierte en una gesta digna de un kamikaze. Porque Zulawski es eso, un director inclasificable, a contracorriente y un kamikaze del celuloide que hace lo que tiene que hacer sin importarle en absoluto las consecuencias.
Pues bien, hoy me complico la existencia y me dispongo a hablarles de Andrej Zulawski y su (inconclusa) película "Na Srebrnym Globie" (cuya traducción a nuestro idioma sería "EL globo de plata").

El cine de Zulawski tiene unos patrones muy claros y definidos. En sus films se mezclan realidad y ficción sin que quede bien definida su separación y el talento puede apreciarse en cada toma, en cada fotograma, al igual que el mal que habita en ellas. Su cine no es fácil de digerir, más por su visceralidad que por su posible complejidad (que no existe en demasía salvo en esta cinta, he de aclarar) y sus personajes son seres perdidos en un mundo malvado que no comprenden, en el que viven como si todo les fuese ajeno y contra el que no tienen más remedio que rebelarse. Los protagonistas de sus historias son seres atrapados en un amor que les consume y les hace más mal que bien, que les drena la energía vital como si de un parásito se tratase. Unos personajes que se ven abocados hacia la destrucción de la familia como institución y que abraza, voluntaria o involuntariamente, a la otredad del individuo como ser ajeno a cuanto le rodea.

Hay un momento concreto en la vida de Andrej Zulawski que es determinante para que desarrollara su labor tras la cámara de la manera en la que lo hace. Nacido en Polonia, decidió marcharse al país en el que había estudiado cine, Francia, donde encontró la libertad creativa que buscaba para rodar sus películas (no como en su país de origen, donde las productoras le ponían demasiados impedimentos para lo que él quería llevar a cabo, censurando y cortando lo que no creían necesario o conveniente). Allí, en tierras galas, a mediados de la década de los 70, concibió la increíble y desgarradora "L'important c'est d'aimer". Ante el éxito y la indiscutible calidad de este film, los dirigentes de Polonia (reocordemos que en aquella época, Polonia pertenecía al bloque socialista-comunista) recapacitaron y le pidieron volver a trabajar en su patria. Las condiciones, carta blanca para dirigir las películas que quisiera, de la manera que quisiera, con la temática que le diera la gana y sin limitación de fondos. Lógicamente, aceptó y dirigió la película que nos ocupa. O al menos lo intentó.

"Na Sewvrnym Globie" está basada en una serie de libros que su tío-abuelo Jerzy Zulawski escribiera, entre 1901 y 1911, para la saga de "La trilogía lunar". Una saga espacial futurista, adelantada a su época y que nos narra la vida de varias generaciones de una familia y su estancia en la Luna. Aquí, según he podido leer, el guión está algo modificado (me van a disculpar, pero no he podido leer la trilogía en cuestión, así que no puedo decirles si hay mucha diferencia entre libros y película, ya que estos libros no se encuantran traducidos ni al castellano ni al inglés que yo sepa) y podría decirse que más que un film de ciencia-ficción al uso, estamos ante una obra de ficción-filosófico-religiosa que nos acerca más a Tarkovski y sus paisajes desolados y apocalípticos de Stalker y a la cosmogonía de Alejandro Jodorowsky que a cualquier (y disfrutable) epopeya interestelar al uso.
Un grupo de astronautas se embarcan en una misión espacial, dejando la Tierra tras ellos y abrazando a las estrellas en el horizonte con intención de crear una nueva civilización. Tras un accidentado aterrizaje en un paraje desconocido, tres supervivientes (dos hombres y una mujer que se ve limitada al papel de madre obligatoriamente) logran asentarse y tener descendencia. Con el paso de las generaciones, los descendientes, nacidos y criados en ese primitivo terreno, van alcanzando un estado de involución educativa tal que acaban siendo una salvaje y brutal tribu que basa sus creencias en la religión, la simbología y la caza. La llegada de un astronauta y su videodiario les hará creer que se trata de un dios encarnado que ha venido para guiarlos hacia su destino.


Centenares de extras y figurantes, escenarios muy trabajados, cuidados, detallistas y dignos de cualquier superproducción de Hollywood, una fotografía exquisita e innovadora, un vestuario envidiable, viajes contínuos para localizar exteriores (Crimea, Gobi, el Cáucaso...), horas y horas de cinta grabada... Todo esto se quedó en nada cuando, a poco de llegar al final del rodaje, el Ministro de Cultura pudo ver algunos fragmentos del trabajo de Zulawski y sacó la conclusión que aquello no era sino una alegoría hacia el totalitarismo. Y eso, camaradas, no se podía consentir. Se decretó la cancelación del rodaje y se ordenó la destrucción de todo lo que se había hecho hasta ahora (incluyendo decorados, vestuario y película).
Y Andrej se vio obligado a abandonar de nuevo Polonia. Aunque esta vez no fue por decisión propia.
Con la llegada de la Perestroika, regresa a Polonia y con su vuelta, el deseo de terminar lo que años antes no le dejaron hacer diez años atrás. Ante la imposibilidad de terminar la película en condiciones (sin presupuesto para decorados, con algunos actores ya fallecidos y otros más viejos, sin posibilidad de conseguir los decorados y el mismo vestuario), optó por montar lo que tenía grabado y guardado y completar lo que falta con una narración en off.
Sin duda esta idea, que no deja de ser romántica hasta cierto punto y que demuestra un amor infinito hacia su trabajo, y los saltos en el tiempo y el espacio que provoca, hace que el film gane en cierta complejidad.

Na Srebrnym Globie es un majestuoso y poético viaje onírico-filosófico hacia la imposible y compleja historia de un demente, la genialidad irrepetible de un director que amará al cine para toda la eternidad. Un sueño teatral, gris, azulado, frío y cosmogónico en el que Zulawski nos sumerge, nos lleva, hasta la maldad agazapada en los confines del Universo y del que jamás querremos despertar.



lunes, 17 de mayo de 2010

Proximamente...


La próxima semana a finales o la siguiente a principios, comenzará el Estudio David Cronenberg, que seguirá el mismo patrón que el que ya realizara, unos meses atrás, sobre Michael Haneke.
Se analizarán en profundidad tanto las inquietudes y constantes de este cineasta, como las siguientes películas:

# Transfer (1966) (cortometraje)
# From the Drain (1967) (cortometraje)
# Stereo (1969)
# Crimes of the Future (1970)
# Shivers (1975)
# Rabia (1977)
# Fast Company (1979)
# The Brood (1979)
# Scanners (1981)
# Videodrome (1983)
# The Dead Zone (1983)
# The Fly (1986)
# Inseparables (1988)
# El almuerzo desnudo (1991)
# M. Butterfly (1993)
# Crash (1996)
# eXistenZ (1999)
# Spider (2002)
# Una historia de violencia (2005)
# Promesas del Este (2007)



Espero que sea de su agrado.

domingo, 16 de mayo de 2010

El concurso de los domingos (4). ¿Qué película es?.



Cuarta entrega de este concurso dominical en el que tienen que adivinar a qué película pertenece el fotograma que tienen al principio de este post.

Obtendrá 3 puntos el que acierte primero y un punto todos los demás que también adivinen el film. Hay que decir qué película es y SÓLO podrán concursar aquellos que sean seguidores del blog a fecha de hoy. Y hay de plazo hasta que se cuelgue el próximo post.

Hasta ahora David 4 puntos, con 3 puntos Anele y J.A. Pérez , con 2 puntos Mr.Lombreeze, Licantropunk y con 1 punto MGE, Anro, Des, Tarquin Winot, CG, Pepe Cahiers, Cinemagnificus, Dr. Quatermass, Poptaje, Elprimerhombre, Tristan, Eduardo, Lula Fortune, Dialoguista, Dantino, Redrum y DVD.

Y dicho esto..., ¿de qué película se trata?

viernes, 14 de mayo de 2010

Batman de Tim Burton. Películas que nos marcaron. La visita de Wolfville


Recibimos hoy al amigo Wolfville, consignador y linotipista donde los haya. Suyo es "El carnaval del Sr. Wolfville", donde encontramos con regularidad nos habla de literatura (principalmente del siglo XIX), cine en general y clásico en particular, comics, series de televisión y rock de los 70. Compren su entrada y disfruten de las filias y fobias del Sr. Wolfville en su peculiar carnaval, que nos trae hoy...

BATMAN.

A la hora de pensar en solo UNA película que me marcara, la tarea parecía imposible. Aquellas tardes de infancia junto a los Hermanos Marx, Tarzán o Indiana Jones se fusionaban en noches llenas de clásicos de Hitchcok o Terence Fisher. ¿Y que hay de mis películas favoritas de entonces –que siguen siéndolo hoy en día-: “Jesucristo Superstar”, “La Vida Privada de Sherlock Holmes”, “Conan El Bárbaro” “El Padrino”, “La Huella”, “Excalibur”, “La Edad de la Inocencia”, “Superman”, “La Noche de los Muertos Vivientes”, “El Viaje Fantástico de Simbad”, “Los Caballeros de la Mesa Cuadrada “La Máscara del Demonio”…? A mi no es que hubiera una película que me marcara, ¡Sino millones que me acribillaron! Pero tras unos minutos de reflexión, la respuesta era clarísima. Creo que no ha habido una película que me marcara tanto como el primer “Batman” de Tim Burton. Y creo que esto es así porque para mi fue el primer film que me abrió las puertas a la cultura popular en todas sus vertientes y que me demostró que había algo más que ficción dentro de tantas y tantas manifestaciones artísticas, las cuales yo antes quizás consumía con la típica expectación aburrida del infante. En ese momento de la vida en el que somos los amos del mundo y el resto de la humanidad solo tiene que facturar artificios para entretenernos, sin aspavientos ni pasiones exageradas. Y sin embargo…

Ocurrió lo siguiente. Tenía yo 10 años y mi hermano mayor –habitual compinche de mis atracones de ficción- me dio la noticia de que estaba a punto de estrenarse una película de Batman, y que la iba a dirigir el mismo director de “Bitelchus”, la cual me había encantado. ¡¡Batman!! Inmediatamente me entró el gusanillo friki de la anticipación –años antes de saber lo que era eso-. Yo tenía un comic de ese personaje en casa (un episodio de la saga de Ra´s Al Ghul, guionizado por Denny O´Neil, en el que el héroe oscuro se enfrentaba a la femme fatale Talia y lidiaba con un cerebro vivo atrapado en un cristal) y lo bueno que tenía Batman es que era una mezcla de dos de mis personajes favoritos: El Zorro y Sherlock Holmes. Dos iconos que apelan a los más primarios instintos del niño en edad de crecimiento, y que mezclados en un solo personaje –superheroico, para más inri. Yo, como tantos otros, también era fan de Superman-, suponía un cruce de cables tan eléctrico que sigue generando chispas a más de 70 años de su creación. Y creo que poco después de aquella conversación con mi hermano, vimos los avances en un cine de la ciudad. Aquel símbolo en negro y amarillo. Y Jack Nicholson, que parecía que interpretaba a un payaso maligno. Y un Batman hiper-moderno que parecía ser mucho más negro y oscuro que en el tebeo que había leído. Y luego me enteré de que era Michael Keaton el que se escondía bajo el traje, lo cual fue una sorpresa mayúscula que creó en mi cerebro una polémica inconsciente parecida a la que se estaba dando en los medios por aquel entonces: “¿El tipo ese bajito y gordiflón que hacía de Bitelchus ahora era Batman?”. Misteriosos spots llenos de planos a oscuras y que no contaban demasiado de la trama (que tiempos aquellos de la era pre-internet) acabaron por engordar mis expectativas.

Hablar de cuanto me gustó la película también sería superfluo. Estaba claro que a mis impresionables 10 años repletos de cultura proto-pulp aquel festival de acción, comedia, drama, terror, comic, suspense, y superhéroes estaba destinado a dinamitar mis esquemas como aficionado al cine de un modo que, viéndolo en perspectiva, resultó más demoledor de lo que me pareció entonces. Ok, a ver. Teníamos a Jack Nicholson haciendo de uno de los mejores villanos de la historia, a una Kim Bassinger que apeló a mis más precoces –y bajos- instintos y a un Michael Keaton que derrochaba carisma y cumplía (por mucho que digan algunos). Pero es que además esa atmósfera de cuento gótico y tenebrismo decadente, con esas fascistoides estatuas y esa niebla surgiendo de las alcantarillas, me resultaron inéditas en una trama que tenía como protagonista a un héroe salido de las viñetas. No era luminoso como Superman, ni simpático como El Zorro. Era taciturno y violento, reflexivo e intimidador, cerebral y visceral. Y sobre todo humano. Por mucho que me encantaran las películas de Tarzan de Johnny Weissmuller, aquel héroe –por llamarlo de alguna forma- apelaba mucho más a mis anhelos de emociones fuertes. Un Joker divertido y encantador a la par que psicopático y horrendo. Muertes cada dos escenas. Ácido sulfúrico, explosiones, peleas de artes marciales y una frase: “Soy Batman”, que hizo que se me cayeran los pantalones al suelo. Y aunque los años me han dado más perspectiva sobre los fallos de esta película tanto a nivel cinematográfico (agujeros de guión garrafales, falta de cohesión narrativa, lentitud argumental…), como de adaptación comiquera (el hecho de Keaton sigue sin ser un Batman perfecto pese a sus esfuerzos o ese turbio asunto del asesinato de los padres de Bruce Wayne), a pesar de todo esto sigo pensando que el film capta bastante de la esencia del personaje –desde luego mucho más que esas repugnancias rodadas por Joel Shumacher poco después-, y por supuesto es una estupenda puerta abierta para neófitos a todos esos 70 y pico años de historia viñetera.

Aunque en mi caso, y quizás sea esta la razón última y máxima por la que considero a “Batman” la película que más me marcó, no solo me abrió las puertas a unos tebeos estupendos sino también, como ya anticipé al principio, a toda una nueva forma de entretenimiento. Recuerdo ver la publicidad en una publicación que no recuerdo, que anunciaba una revista llamada “Fotogramas” y en uno de los recuadros arriba del todo, en la cubierta, había una foto de la película de mis amores. ¡Amazing! Tenía que conseguir esa revista, a pesar de que esa mini-foto no auguraba un artículo demasiado extenso en el interior –creo que la portada principal era para Mel Gibson, que tampoco estaba mal-, pero aun así conseguí la revista. Y surgió la oportunidad de que al mes siguiente la consiguiera otra vez, aunque ya no había referencias a Batman. Y también al mes siguiente. Y al otro. Y al otro… Y de tantas visitas al kiosco, reparé en otros comics aparte de los de Batman que tampoco tenían mala pinta, y en otras revistas de cine aparte de “Fotogramas” que parecían dedicarse incluso más al género fantástico, el cual era –y es-, el que más consumía. “Fantastic Magazine”, “Imágenes”, “Star Fiction”, “Comic Scene” (pena que casi todas desaparecieron). Todos los meses las devoraba una y otra vez, y tengo claro que este interés por el cine me vino de aquella película, cuyo VHS pirateado que poseía como si de oro se tratase, estaba a esas alturas quemadísimo del exceso de uso. Menos mal que llegó el VHS en original para comprar y su pase por el Canal +, para grabarla y regrabarla. Precisamente este canal a veces emitía los films en versión original subtitulada, y un día dijimos mi hermano y yo: “Oye, las películas dobladas son las que molan pero, ya que es Batman, ¿Por qué no probamos a verla en inglés?”. Nuevo acto pionero debido al murciélago de Burton y nueva obsesión a implantarse de por vida: a día de hoy solo veo las pelis dobladas si es que no tengo más remedio.

Un par de años después llegó “Batman Vuelve” que me gustó incluso más, pero su valor como marcador de eventos en el desarrollo de una personalidad ya fue menos impactante debido a que con 12 años ya estaba pillado con tantas cosas que me resultaba difícil abarcarlo todo, igual que ahora. Creo que si miró atrás y me comparo con el presente, esa chispa que prendió esta por lo demás muy buena película (con sus fallos incluidos) ha dejado tanta huella que me resulta difícil encontrar mucha diferencia entre mis emociones de entonces y las que tengo ahora. Por eso creo que esta película es, en efecto, la que más me ha marcado de todas. Y seguro que lo sigo pensando la próxima vez que la vea de nuevo: que será la número 200.000 o casi.

WOLFVILLE.


miércoles, 12 de mayo de 2010

Las mil caras del Kaiju Eiga




Menudas tardes he pasado en la infancia frente al televisor, con un bocadillo de Nocilla en la mano y mis ojos puestos fíjamente en la pequeña pantalla en blanco y negro que me mostraba un terrible monstruo que azotaba una ciudad en la que vivían hombres de ojos rasgados. Godzilla avivó muchas tardes de invierno para quien esto escribe, amigos míos.
Por aquel entonces poco sabía yo que me iba a gustar tanto el cine como ahora y que ese tipo de películas se englobaban dentro de un género llamado Kaiju Eiga (Tokusatsu).
No, señoras y señores, no lo sabía pero tampoco me importaba. Lo único que me interesaba era ver cuándo el lagarto gigante cogería el tren y se lo llevaría a la boca. ¡Cómo envidiaba al niño cuyo padre era el que estaba dentro del traje!.¡Yo quería un padre así para presumir en el cole!.

Les dejo aquí una colección de poster de este peculiar género cinematográfico con las más representativas para mi (que desde luego faltan muchas).
Que ustedes lo disfruten y ojito con alimentar a los bichitos del jardín y jugar con la radiación, que luego pasa lo que pasa...


1954 – Gojira (Godzilla)
1956 – Sora no daikaijû Radon (Rodan, los hijos del volcán)
1957 – Chikyu Boeigun
1958 – Daikaiju Baran (Varan el Increible)
1961 – Mosura (Mothra)
1961 – Gorgo

1962 – Yosei Gorasu (Gorath)
1964 – Uchu Daikaijû Dogora (Dogora, The Space Monster)
1965 – Furankenshutain tai chitei kaiju Baragon (Frankenstein Conquers the World)
1966 – Furankenshutain no kaiju: Sanda tai Gaira (La Batalla de los Simios Gigantes)
1966 – Daimajin
1967 – Daikaiju Gappa (El monstruo que amenaza al mundo)
1967 – Kingukongu no gyakushu (King Kong se escapa)
1967 – Taekoesu Yonggary (Yongary, Monster from the Deep)
1968 – Kaijû sôshingeki (Invasión Extraterrestre)
1970 – Gezora, Ganime, Kameba: Kessen! Nankai no daikaijû (Yog: The Space Amoeba)
1973 – Gojira tai Megaro (Gorgo Y Superman Se Citan En Tokyo)
1985 –Pulgasari
1996 – Mosura (Rebirth of Mothra 1)
1999 – 2001 Yonggary
2005 – Wakusei Daikaiju Negadon (Negadon, The Monster From Mars)



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