Cuando se estrenó "Fight Club", una obra en clara y visionaria sintonía con su época, muchos se echaron las manos a la cabeza y la tacharon de fascista y de apología a la violencia gratuíta.
Lógicamente, no entendieron nada de nada de lo que vieron, pero bueno, peor para ellos, que se quedaron tan sólo con la impresión de estar ante un producto más apocalíptico de lo que sus vidas necesitaban. El hecho es que, algunos de los que se rasgaban las vestiduras ante la incorrección política del film de Fincher, pertenecen a un sector que disfruta(ba) de "maravillas" supuestamente de más ligereza como lo son algunas de las que suelen proyectarse en ese bizarro y anquilosado programa que es "Cine de Barrio". Lo cual no deja de ser paradójico en ciertos aspectos.
Y digo que no deja de ser contradictorio, porque veo mucho más peligroso para la integridad moral del ser humano ciertas partes de un film como "Las Ibéricas F.C." de Pedro Masó, que cualquiera de los golpes que se reciben en "Fight Club".
El otro día, repasando mis archivos, me reencontré con el indispensable DEPR4V4DöS! E-diktö, el maravilloso boletín de desinformación que tanto nos informó y cosas nos descubrió hace ya unos años. En uno de esos textos, se exponía el siguiente diálogo perteneciente a la película de Masó citada:
Dos chicas hablan en una cafetería.
-"Mi novio me ha pegado una paliza que..."
-"¿Y cómo estás?".
-"Ahora bien porque hace tiempo que no me pega.".
-"¿Y por qué no lo dejas?".
-"Porque le quiero.".
-"Tú lo que eres es una masoquista.".
-"De eso nada, lo que pasa es que a ti no te han zumbao bien. Cuando te dan bien es como el primer beso.".
-"A mí es que no me gusta el toqueteo.".
-"Eso es lo que dicen todas, pero cuando te encuentres un tío con dos buenos remos y te dé una buena somanta, ya me dirás."
¿Cómo se les ha quedado el cuerpo?, ¿eh?. Imagino que igual que a mí cuando lo descubrí.
Es alucinante e increíble que eso no sólo se viese como algo normal, sino que además se hiciese llegar a toda la población como un mensaje nada fuera de lo común. Bueno, increíble hasta cierto punto, que bien es sabido que en aquellos tiempos grises, la cultura popular reivindicaba la supremacía del macho hiperbólico, del chulo-piscinas, del pecho-lobo, como si se tratase de aberrantes humanoides del abismo que contaban con la supremacía absoluta del hogar. La masculinidad mal entendida era la única meta de nuestro star-system. Todo por y para el hombre, desde los anuncios, hasta las atenciones, dejando a la mujer en un inmerecido segundo plano y relegándola a amante (ocasional y) pasional, asistenta personal y madre silenciosa. Los tiempos parecen haber cambiado, al menos de puertas para fuera, que ya sabemos que ese mal endémico que viene siendo la "corrección política" sólo sirve para esconder y camuflar miserias, no para erradicarlas. Hoy en día un diálogo como el anterior, sería impensable ya no sólo en las pantallas, sino en la vida diaria. Y sería impensable no porque no haya especímenes que piensen así, que desgraciadamente los hay, sino porque no estaría bien visto hacerlo en público. Y eso, es más triste todavía.
Y RECUERDEN, FALTA UNA SEMANA PARA QUE SE INAUGURE
"LA CAJA DE PANDORA", NO SE LA PIERDAN Y ANÍMENSE A PARTICIPAR. MUCHAS GRACIAS!!




16 comentarios:
¿Qué se podía esperar de un film de Masó? coautor también por cierto del guión. Fue el productor más casposo del cine español, por encima de Iquino. Saludos. Borgo.
Da mucho miedo este dialogo, Crowley. Mas miedo da que tuvieran exito estas peliculas en aquella España gris que comentas. Hay cintas que debieran ser enterradas de por vida...
(Disculpas por el texto sin tildes. Cosas del ordenador)
Hostias qué dialogo, madre mía. No me acordaba. Y eso que la vi de crío todas las veces que pude porque era una película que me excitaba muchísimo. No sé a qué trauma se debe esto. El caso es que ese humor machista es ahora impensable desde luego, pero aparece en muchas películas de la época. Incluso en Hasta que llegó su hora Jason Robards le dice a Claudia Cardinale que para ser camarera hay que aguantar sobeteos del personal.
Que haya hombres que piensen así es repugnante, pero todavía es peor que haya mujeres que justifiquen las hostias que les dan estos anormales. Eso sí que dan ganas de vomitar.
En la tele está volviendo el machismo de una manera descarada y parece que a nadie le importa. Nos están poniendo a presentadoras de telediarios, del tiempo, etc, enseñando media teta, toda la cachaza y que nos cuentan los terremotos con cara de putones verbeneros. A mí me indigna y me pone a partes iguales. Debo ahogar la bestia que hay en mí y denunciarlo. Espacio hay para enseñar carnaza y pechuga en programas creados con ese, por otra parte, legítimo propósito que es poner a tono al personal.
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A mí El Club de la Lucha no me pareció ni fascista. Solamente la he visto una vez el año de su estreno y confieso que no entendí del todo de qué narices iba la película. No es de mis favoritas. A mí no me gusta y su filosofada me parece facilona y naíf. Creo que su discurso moral es parecido a los muebles de Ikea que tan poco parecen gustar al protagonista pero que, sin embargo, han ayudado más a la emancipación de la juventud que todos los libros de Panachuck (o como se escriba) juntos. Algo de apología de la violencia, en mi opinión, sí que contiene.
En fin, que no es Taxi Driver. También la encuentro muy gay (esto no es que sea nada malo, pero suelo encontrarme con muchos fans que la encuentran muy machota, por eso lo señalo).
Coincido con lo que dijo un gran crítico de cine acerca de Fight Club "es una película para adolescentes de todas las edades". Y que nadie se ofenda por dios, que no tiene por qué ser necesariamente malo: a mí me gustaría haber sido un eterno adolescente.
Había una peli de Rocío Durcal donde si no recuerdo mal decían:
- Y yo podré ser ingeniero, y tú serás mujer.
No las remarcó la profesora de Lengua y salió también en El fotogramas de aquel mes (anda que no hace años de aquello), por eso la recuerdo.
El diálogo que has puesto es tremendo (ja,ja)
En fin...
De todas formas, no voy a decir nada con lo que a mi me gusta una canción como esta (ja,ja).
Has ido a elegir uno de los momentos más casposos del cine patrio... pero me gusta ¡AAARGGGGHHH!!! ¡¡Lo siento, tenía que decirlo!! Soy políticamente incorrecto... y me gusta ¡AAAAAARRRRGGgHH! ¡Otra vez!...
Pues sí, mucho más dañino, desde luego. La conversación, desde luego, es aberrante. Se me ocurre reírme, pero al mismo tiempo acordarme de una época en que esto no se escribió, dirigió y visionó para reírse.
Saludos
Marcos,
pues lo cierto es que sí que da miedo, amigo. Desde luego hay comportamientos que no deberían tomarse tan a la ligera y es triste pensar que se convirtieron en costumbre durante un tiempo.
Saludos.
Borgo,
yo de Masó no he visto gran cosa, pero lo poco que he visto...
Saludos
Mr. Lombreeze,
No te acordabas. Ni yo tampoco. Yo también la ví de pequeño en casa de mi abuela, de eso sí que me acuerdo, pero de poco más. Aunque sí que me viene a la memoria el final, con esa moraleja que viene a decir que el lugar de la mujer es la casa y no fuera de ella persiguiendo sueños que no le competen, ¿no?. Hombre lo de la excitación no es ningún trauma, sino efectos de la testosterona adolescente, jejeje.
Ahora es impensable, sí, pero no creo que porque no haya gente que no lo piense, sino por lo de la corrección política que comentaba. Sí es triste que haya hombres así, pero es increíble que haya mujeres que lo justifiquen con excusas sin sentido. La tele se está echando a perder de mala manera, sobre todo cadenas como Tele 5, donde reina la caspa y los malos modos por cada esquina, haciendo del barriobajerismo un emblema, encumbrando a lo más alto a analfabet@s, chulos y seudoestrellas catódicas; aunque, como bien apuntas, es una estética que se está propagando por los demás canales. Amigo, cuando sustituyen CNN+ por un canal de Gran Hermano, es que el fin está cerca...
A mí, en cambio, el Club de la lucha me entusiasma desde que leí el libro (vi la peli posteriormente). Me fascina su mensaje y su estética, no lo puedo evitar. Y sí, tiene cierto aire filogay en sus entresijos, eso es indiscutible, y nadie debería sentirse ofendido por ello. Yo es que sigo siendo un adolescente, jejeje ;-)
Un saludo.
David,
es que frases célebres como esas las hay a patadas en nuestra filmografía, donde la distinción de sexo se convierte en barreras infranqueables para la mente, pero lo de los malos tratos fue algo que me sorprendió enormemente.
En cuanto a la canción de The Crystals... no comment jejejeje.
Kutusov,
hacía tiempo que no le veía yo a usted por aquí. Bienvenido.
A mí lo políticamente incorrecto me gusta hasta cierto punto, no lo voy a negar, pero esto me parece más de mal gusto que incorrecto. En cuanto a que le guste, imgino que lo dirá usted por esas jovencitas con esos pantalones tan cortitos, esas piernas, esas camisetas....
Saludos
GCPG
aberrante es la palabra perfecta. Y entiendo perfectamente lo que quieres decir con lo de reírte.
Saludos.
"El Club de la lucha" amigo Crowley es una peli absolutamente fascinante y no creo ni por un momento que sea una apología de la violencia. Lo que sí vibra en ella es ese canto a la libertad total. En todo caso su anarquismo es un modo de limpiar una sociedad demasiado hipócrita y acomodaticia.
Respecto a "Las Ibéricas C.F." y otras barbaridades como las que cita David es algo tremendo que no estoy seguro de que sean solo cosa del pasado.
Un abrazote.
Bueno, quizá resulta pertinente rescatar este momento de nuestra historia reciente: http://www.youtube.com/watch?v=HphcSqm2h5g
Anro,
yo tampoco veo apología de la violencia en ella, pero cada uno tenemos una percepción de las cosas y lo que yo veo es una lucha por la liberación absoluta. No, yo tampoco creo que sean sólo cosas del pasado. Por desgracia.
Un abrazote.
Lucifer,
algo no muy lejano y que a mí, personalmente, nunca me hizo gracia. No ya por el contenido, sino porque Martes y Trece no me han divertido casi nunca. Soy más de Faemino y Cansado.
Saludos
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