LA CAJA DE PANDORA MAGAZINE

martes, 24 de mayo de 2011

Jesús Franco. Directo(r) a la yugular.

"Jesús Franco decía a las actrices que se desnudaran para hacerles un primer plano. Lógicamente, alguien capaz de eso en plena España franquista, tendría que ser capaz de todo."
(Joaquín Romero Marchent)
  
Creo que la mejor manera de empezar este texto es siendo totalmente honesto con vosotros, queridos lectores. Si exceptuamos cuatro o cinco películas de su dilatadísima filmografía, no me gusta el cine de Jesús Franco. Dicho lo cual, eso no quita para que reconozca ciertas virtudes en él y para que uno no pueda disfrutar de la lectura de un libro sobre él.y su cine, "Jesús Franco", escrito por Carlos Aguilar y editado por Cátedra.
Hay que decir que era casi una injusticia que, a diferencia de lo que ocurre en otros lugares del mundo, en España no hubiese un estudio tan interesante como este, heterodoxo, lúcido y sin concesiones, sin tergiversar ningún aspecto de la carrera del cineasta, pero sin ahondar en las relaciones y disputas personales que entre ellos exisitieron.
Creo, también, que uno no debe sólo adentrarse en los caminos que ya conoce de sobra y que ha de aventurarse a probar con cosas nuevas en esto del cine (la literatura, el comic, el arte, la música, la comida...), puesto que si no se hiciese así, corremos el riesgo de estancarnos en nuestra propia isla, en nuestro propio universo, acotando otros posibles mundos.
Que no me guste el cine de Jess Franco, como ya he dicho, no quita para que no haya disfrutado, y lo he hecho mucho, de la lectura de este libro, lo cual, bajo mi punto de vista, hace que el meticuloso trabajo de Carlos Aguilar tenga más valor y brillantez todavía, ya que ha conseguido que me interese por algo que, a priori, no lo haría.

El caso de Jesús Franco es del todo atípico y anómalo, ya no sólo en nuestra cinematografía patria, donde casi todo es atípico, sino a nivel mundial. Prolífico hasta el paroxismo, con unas 200 películas en su haber, Franco ha sido denostado por muchos e idolatrado por otros tantos, fieles seguidores, admiradores de sus propuestas tanto a nivel de pasión por el género como a nivel erotómano. Aunque, eso sí, creo que si algo hay que reconocerle al bueno del tío Jess, es su perseverancia, su inmenso (en cantidad) legado al mundo del cine (que nos puede gustar más o nos puede gustar menos, pero ahí está) y su capacidad para permanecer imperturbable a los mercados, a los productores y al público, no dejándose contaminar por modas y tendencias.
Es un director absorbente de ideas y referencias, hiperactivo, incapaz de detenerse a reflexionar, irregular, capaz de concentrar toda su atención en única escena y abandonar y desmerecer el resto del metraje. Si atendemos a las palabras del actor y director Ricardo Palacios, colaborador de Franco en varias ocasiones, podremos advertir aspectos clave de la personalidad de este irrepetible cineasta:
"Es un espécimen realmente extraño. No se parece a nada ni a nadie. Tiene una necesidad que es la de rodar. No es manía ni vicio, es necesidad. Necesita estar rodando. Lo que sea, pero rodando. De este modo ha llegado a rodar al mismo tiempo una película infantil, una policiaca y una porno. Sin medios, sin equipo, sin nada. Siempre haciendo esos extraños cambalaches, de traspasar planos escenas entre películas, de empezar una pra acabar otra."[1]

Y es que para Franco, el cine es como una droga, es su esencia y lo que le hace vivir cada día. Supongo que el día que deje de ponerse detrás de una cámara, morirá de tristeza.
Veamos, a este respecto, las palabras de Alain Petit:
"Sólo es feliz cuando, mirando por el objetivo de su cámara, grita "acción". Cuando no lo hace, urde historias que escribe con palabras ininteligibles en folios baratos, o prepara el rodaje de sus siguientes películas (...) No le importa nada más, y para lograr sus fines, es capaz de todo. Es un estado casi patológico: cuando no trabaja, se vuelve irritable y es como esas cobayas a las que los médicos impiden dormir para que no puedan soñar." [2]
Por todos es conocido, como ha apuntado Petit, que Jess Franco tiene una reputación más que dudosa, de no saber nunca cuándo lo que te cuenta es cierto o no, de ser un director sin escrúpulos capaz de lo que sea por hacer su película. Este lastre, podríamos datarlo de mediados de los 70, donde una espiral de engaños, de dudosas prácticas profesionales hacen que comience a ganarse esa reprobable fama. Existen numerosos casos, contados por los propios protagonistas, actores o productores, que se quejaban amargamente  de haber sido utilizados por  Franco para rodar 2 ó 3 películas a la vez con el presupuesto de una y  sin decírselo a los participantes de la misma.

Si hay algo que apasione a Jesús Franco tanto o más que hacer películas, es la música, por la que se interesó desde muy pequeño, con especial predilección por el jazz. No en vano, sus comienzos en el mundo del cine fueron como compositor y, posteriormente, ayudante de dirección, llegando a codearse con nombres tan míticos como Juan Antonio Bardem, Romero Marchent o Luis García Berlanga.
Sus primeros pasos en la dirección se produjeron en películas documentales de corte cultural que resaltaban el "esplendor" de la España de la época (aunque posteriormente, cuando tuvo autonomía propia, fue un detractor acérrimo de la dictadura franquista). Su cine era variado: comedia, drama, musical, terror, thriller, aventura (posteriormente, en su larga época de decadencia, porno), y el interés que despertaron en el mundo del cine, hizo que no le faltaran ofertas de productores extranjeros o que trabajara com director de unidad secundario para Orson Welles en "Campanadas a medianoche", "La isla del tesoro" o "Don Quijote".
Lo tenía todo para convertirse en un director imprescindible y fundamental, pero eligió un camino que considero que fue equivocado, centrado en filmes de bajo presupuesto (cuando no era nulo), hechos a toda velocidad (con unos 7 títulos al año en determinados momentos) y descuidando el aspecto formal del conjunto hasta lo inconcebible y soportable.
Al final, una vez visto su recorrido hasta aquí, uno no puede sino preguntarse por qué un director tan versátil y dotado como suponíamos que era en sus primeros trabajos (con una primera etapa, hasta principios de los 70, más que interesante y que hacía sospechar que nos encontrábamos ante un cineasta de los destinados a ser grandes. Por desgracia no fue así), tomó un camino tan tortuoso, poco reconocido y tan escaso de calidad, en la mayor de las ocasiones, como el que decidió recorrer.
Tal vez la respuesta sólo esté en la mente de Jesús Franco.
Tal vez ni él sepa realmente cómo contestar a a esta incógnita.

"Es un hombre preparadísimo, que ha tocado muchos palos, que ha sido habilidoso, listo, valiente, implicando en sus proyectos a gente de toda clase de paises, viviendo por todas partes. Era encantador, cultísimo, trabajador, hablaba idiomas, lo sabía todo del cine, la música... Y todo eso fue un trampolín tan alto que lógicamente lo estrelló."
   (Joaquín Romero Marchent)

NOTAS:
[1] "Ricardo Palacios. Actor, director, observador", de Carlos Aguilar.
[2] Alain Petit. "Manacoa Files" 1, 1994. (Recordemos que Manacoa Files hace mención al nombre de la productora de Jesús Franco)


 1961- Gritos en la noche
 1963 - Rififí en la ciudad
 1964 - El secreto del Dr. Orloff
 1965 - Miss Muerte
 1966 - Lucky el intrépido 
 1967 - Necronomicon 
 
 1967 - Bésame, monstruo
 1968 - Fu-Manchú y el beso de la muerte
 1968-Marquis de Sade: Justine
 1969 - El conde Drácula
 1970 - Las vampiras (Vampyros Lesbos)
 1971 - La venganza del Doctor Mabuse
 1971 - Drácula contra Frankenstein
 1971 - Los sueños eróticos de Christina
 1973 - Maciste contra la reine des Amazones
 1973 - La noche de los asesinos
 1974 - Lorna, l'exorciste
 1976 - Aberraciones sexuales de una rubia caliente
 1977 - Mujeres en el campo de concentración del amor
1979 - El sádico de Notre-Dame
 1980 - El caníbal
 1981 - L'abîme des morts vivants
 1982 - El hundimiento de la casa Usher
1983 - Macumba sexual
 1985 - La sombra del judoka contra el doctor Wong
1988 - Faceless (Los depredadores de la noche)
 1996 - Killer Barbys
 1998 - Mari Cookie y la tarántula asesina
2005 - Snakewoman
2010 - Paula-Paula; una experiencia audiovisual

25 comentarios:

David dijo...

Como muchos otros jovenzuelos modernetes me acerqué al cine del tío Jess en los 90, cuando el cineasta español tuvo su repunte de popularidad al ser reivindicado y redescubierto por la cream patria de lo alternativo.
Durante unos cuantos años estuve consumiendo lo más granado de su cine Killer Barbies, Mari Cuki, Dracula, Dracula contra Frankenstein, Las vampiras, El castillo de Fumanchu y la mano de un muerto y alguna más que no recuerdo.
Y ahora pienso... "vaya huevos que le echaba" ¡Qué duro era ser moderno!
Ahora con el paso de los años, creo que Franco (Jess) tiene mucho más encanto y empaque como icono que como cineasta. Su talento, limitado en mi opinión, llega solamente a conseguir buenos planos e incluso alguna secuencia de mérito pero nunca a conseguir una buena película completa. Sus películas carecen completamente de ritmo y muchas veces de coherencia.
Realmente no pretendo ser muy duro con tío Jess, porque es un tipo muy cachondo y que me cae bastante bien, pero es una pena que de sus colaboraciones con Welles sólo tomase nota de las argucias del genio y no de sus virtudes para la dirección y el montaje.

Felicidades por la entrada Crowley, siempre es bueno recordar que en Spain también tuvimos nuestros heroes de la serie B y Z.

Pd. Si alguién no lo conoce recomiendo visionar ese mítico bodrio titulado "Kárate a muerte en Torremolinos", fijense en el maestro shaolín... Ese, ese es el tío Jess. :D

Marcos Callau dijo...

No conozco lo suficiente del cine de Jesus Franco peor siento curiosidad por esa "Rififi en la ciudad". Espero conseguir verla. Saludos.

Astrum dijo...

Buen apunte i como dices, muy buen libro que me iluminó al descubrir el componente sexual del comportamiento cinematográfico.... algo que apenas había intuido en un post que había publicado sobre el mirón y la exhibicionista...
nos vemos
A10 AX

ANRO dijo...

Aun conservo algunos poster de mano originales de este "friki" del cine español....¡nada menos que 200 pelis!...el tío era de los que cogían ritmo.
Creo, con absoluta sinceridad, que hoy no me atrevería a ver ninguna peli de Jess Franco, salvo en una reunión de amigos para echar unas risas en plan coña.
Naturalmente el libro estoy seguro de que será interesantísimo, sobre todo por el período en el que transcurre la trayectoria vital de este hombre.
Con ciertas pelis y con ciertos autores, mejor dejarlos en su època, porque si los tocamos corren el riesgo de convertirse en cenizas.
Un abrazote.

Javi dijo...

No me interesa el cine de Jess Franco; sólo me atrae el erotismo de muchas de sus pelis. Sólo hay que ver esos carteles para darse cuenta, el de Aberraciones sexuales de una rubia caliente, Macumba sexual o el de Mujeres en el campo de concentración del amor. A ver si me hago con alguna de éstas. Un saludo, Crowley, buen post.

Crowley dijo...

David,
yo vi también pelis suyaas cuando era más joven, pero nunca llegó a convencerme del todo, salvo sus primeros trabajos y sus colaboraciones fílmicas con otros directores (véase El extraño viaje). Creo que la popularidad que se le ha dado ess exagerada y facilona, que pareciera que para ser moderno y underground hay que idolatrarle como a un dios fílmico. No, seamos sensatos. Tiene cosas que están bien, otras que están medio bien, pero el 95% de su filmografía es tremendamente prescindible, cuando no otra cosa. No, si cachondo es, pero eso no quita para que su cine no sea bueno. Aún así, vuelvo a repetirlo, pese a no gustarme su cine, he disfrutado como un niño con este libro, y he aprendido mucho.
En cuanto a Karate a muerte... ¡no comment!
Por lo de serie Z, prefiero mil veces Supersonic Man, que me reí mucho de pequeñajo.
Gracias.
Un saludo.

Crowley dijo...

Marcos,
Rififí yo creo que te gustará. Ahora, lo d eencontrarla va a estar peor, creo...
Saludos.

Crowley dijo...

Astrum,
Veo que también disfrutaste del texto del señor Carlos Aguilar. Sí, ese subyacente sexual es revelador en su cine.
Un saludo.
Satanic Greetings.

Crowley dijo...

Anro,
jo!, lo que daría yo por visitar tu casa y ver esas joyitas que atesoras allí. Bueno, eso, y sentarnos frente al huerto a escucharte contar historias, claro. Más prolífico que Takashi Miike, que ya es decir, jejeje. Sí, yo también vi alguna de joven en grupo de amigos, para echarnos unas risas, y muchas de serie B, y Z... y algunas sin serie ni nada, jejeje.
Muy interesante por todo el entorno, sí, también.
Y sí, tuvo su época, pero creo que nunca debió intentar volver a dirigir, porque no ha vuelto de donde estuviese.
Un abrazote.

Tomás Serrano dijo...

Cometo sacrilegio, creo. Ya he discutido del tema con el nuevo fichaje para "La Caja de Pandora" Ramón Monedero: me parecen malísimas las películas de la Hammer, así que ni te cuento que imborrable recuerdo tengo de este señor Jesús Franco y de su digna de hoguera "El conde Drácula". Sólo pensar en esos vampiros volando... Solo las langostas voladoras de "El exorcista II: el hereje" se acercaron...
No obstante, el esfuerzo que has hecho y la recopilación de carteles merecen mucho la pena.

Crowley dijo...

Javi,
a mí tampoco, y eso es lo que destacaba de este libro, que ha hecho que me interese lo que se me cuenta, que no el cine de Franco. Si te haces con alguna de esas, te llevarás un chasco, créeme, jeje.
Un saludo y gracias.

Crowley dijo...

Amigo Tomás,
De sacrilegio nada, que a mí no me gusta Franco, tan sólo el libro sobre él de Carlos Aguilar, así que... jejeje. En cuanto a lo de la Hammer, mejor no entramos, que a mí me gustan mucho, y las de Amicus también (las de antes, no las de ahora de Asylum y demás bodrietes).
En cuanto a lo de las langostas, jejeje, qué bueno eres.
Así que de tertulia, ¿eh?.
Un abrazo y genial tu dibujo de The Walkind Dead de tu blog.
Saludos

MucipA dijo...

Hola, Crowley!

No he visto ninguna película de Jesús Franco. A ver si me animo con alguna de sus 200 películas, tal vez tú me puedas recomendar una para empezar, aunque su cine no te haya llegado demasiado...
El libro de Cátedra promete.

Un abrazo.

ricard dijo...

Un post excelente y necesario. Como dice David, Franco es un icono antes que un cineasta. Hay que valorar su amor por el cine, su singularidad, pero no es menos cierto que resulta mucho más divertido leer sobre sus películas que tragárselas enteras, que puede resultar un ejercicio masoquista de infaustas consecuencias; aunque a veces sorprende la concepción de determinadas escenas o algunos pintorescos ejercicios de metalenguaje (hace poco ví "El caso de las dos bellezas: la protagonista se levanta de la cama y mira a la cámara ordenándole "cierra el plano, que voy a levantarme" -porque está desnuda-; y la cámara cierra el plano para no mostrar su cuerpo; aclaremos que corría el añó 1968).

David dijo...

@Crowley
Si has disfrutado con este libro, te aconsejo la biografía oficial del director que se publicó hace ya unos cuantos años ("Memorias del tio Jess").
En ella Franco, cachondo como siempre, da rienda suelta a su divertida verborrea: analizando su trayectoria artística (musical y cinematográfico), sus colaboraciones con Welles y además pela un poco a la familia (los Marias).
Curiosa y divertida pero como siempre con Jess, no sabes muy bien donde el límite entre la verdad (o más bien su verdad) y la trola más absoluta.

David C. dijo...

Alucinante su filmografia.

Crowley dijo...

Mucipa,
No creo que sea de tu agrado, conociéndote como te conozco, es un cine que nada te aportará. Pero si quieres ver algo prueba con alguna de su primera época.
Un abrazo.

Crowley dijo...

Ricard,
muchas gracias. Ciertmanete es necesario, más allá de empatizaciones o no, creo que es justo rendirle un poco de nuestra atención como icono que es. Amor por el cine tiene, mucho, hasta la obsesión. Y sí, es infinítamente más ameno y divertido leer sobre sus films y lo que los envuelve que verlos y morir de hastío. Como bien dices, siempre hay alguna escena que sorprende y deslumbra, la misma que te hace decir, ¿no podría ser siempre así de lúcido?, pero esa sensación se evapora enseguida.

Crowley dijo...

David,
pues apuntada queda tu sugerencia.
Lo de su familia tiene mucha guasa y da mucho juego. Jejeje, la "oveja negra" de la familia ha sido siempre Jesús Franco.
Y sí, nunca sabes qué es verdad y qué no lo es. Su vida, acaba siendo una película más.
Un saludo.

Crowley dijo...

David C.
Sí, lo es. En muchos sentidos.

babel dijo...

Yo he visto muy poquito de este señor, menos de lo que me hubiese gustado. Tomo nota del libro Crowley, como bien dices es un director muy poco estudiado, lo que no lo hace menos interesante. Rodaba a lo Corman, pero con claras influencias de giallo italiano, a mi modo de ver. Y en ambas filmografías hay mucha cultura cinematográfica, pese a quien pese. Lo que le pasaba a Jess Franco es que no nació en el lugar adecuado. A pesar de ello, se quedó: admirable, sí señor.

Saludos

Crowley dijo...

Babel,
Yo he visto algo, bastnte en la adolescencia, como he comentado por ahí arriba. El libro te va a gustar mucho, ya verás. Considero injusto que no se le haya dedicado más atención a su larga e influyente trayectoria porque, quitando el que te guste o no lo que hace, que a mí en un altísimo porcentaje, no me gusta, es indiscutible que tiene un legado por amor al cine enorme. Esa querencia que comentas al giallo es muy notable, cierto. Pues sí, yo también creo que nació en una época equivocada.
Un saludo

Möbius el Crononauta dijo...

Tiene unos pocos clásicos, y seguro que mucha morralla, pero bueno cuando no nos daba entretenimiento nos daba mucha carne, y seguro que no solía aburrir.

La verdad es que durante muchos años por aquí no debía haber nadie como él.

Saludos

José Miguel dijo...

Cojonuda entrada. A mí el libro de Aguilar me ha fascinado, era como una droga. Esta navidad volveré a leerlo. Es apasionante, amenísimo, imparcial. Y qué fotos!!!

Anónimo dijo...

Con los 200 films en su haber, Jess Franco se ha consolidado como el más grande director de culto del cine español. Emulando a Roger Corman (el padre de la serie B), Jess posee en su dilatada filmografía una magnífica etapa que va desde 1961 (con "Gritos en la noche") hasta 1976 (con "Cartas de amor a una monja portuguesa"). En 1963, "Rififí en la ciudad"; en 1964 "El secreto del Dr. Orloff"; en 1965 "Miss Muerte"; en 1966 "Lucky el intrépido"; en 1967 "Succubus"; en 1968 "99 mujeres" y "El caso de las dos bellezas"; en 1969 "Venus in Furs", "Eugenie. The history of her journey into perversion", y "El conde Drácula"; en 1970 "Las vampiras"; en 1971 "Los sueños eróticos de Christine", "Drácula contra Frankenstein" y "La maldición de Frankenstein"; en 1972 "Los amantes de la isla del diablo"; en 1973 "La noche de los asesinos"; en 1976 "Jack the Ripper". Tiene de todo, mucha caspa a partir de los años 80 hasta hoy en día, pero las que he nombrado son verdaderos hitos en la historia del cine

Related Posts with Thumbnails